Manejo de Úlceras Cutáneas
El tratamiento de úlceras cutáneas debe incluir limpieza regular con agua limpia o solución salina, desbridamiento del tejido necrótico cuando sea posible, y aplicación de un apósito estéril e inerte para controlar el exudado y mantener un ambiente húmedo que promueva la cicatrización. 1
Principios básicos del tratamiento
El manejo adecuado de úlceras cutáneas se basa en los siguientes principios:
- Limpieza de la herida
- Desbridamiento del tejido necrótico
- Control del exudado
- Mantenimiento de un ambiente húmedo
- Tratamiento de infecciones asociadas
- Revascularización cuando sea necesario
- Descarga de presión en la zona afectada
Procedimiento de curación
Limpieza de la herida
- Limpiar regularmente la úlcera con agua limpia o solución salina 1
- Evitar la irrigación a presión que pueda dañar el tejido 2
- No utilizar soluciones con yodo o antibióticos para la limpieza rutinaria 2
- Retirar cualquier residuo visible o material extraño con presión suave 2
Desbridamiento
- Realizar desbridamiento cortante para eliminar tejido necrótico, esfacelos y callosidades circundantes, teniendo en cuenta contraindicaciones como isquemia severa 1
- La frecuencia del desbridamiento debe ser determinada por el médico según la necesidad clínica 1
- Para úlceras por presión, que suelen ser polimicrobianas, el desbridamiento quirúrgico es necesario para eliminar el tejido necrótico 1
Selección de apósitos
- Seleccionar apósitos principalmente en función del control del exudado, comodidad y costo 1
- Aplicar un apósito no adherente directamente sobre la herida 2
- No usar apósitos antimicrobianos con el objetivo de mejorar la cicatrización o prevenir infecciones secundarias 1
- No utilizar miel (o productos relacionados con abejas) para la cicatrización de úlceras 1
- No usar apósitos de colágeno o alginato con el propósito de cicatrización 1
- En úlceras neuro-isquémicas no infectadas, considerar el uso de apósitos impregnados con octasulfato de sacarosa como tratamiento adyuvante cuando no hay cambios suficientes con el tratamiento estándar durante al menos 2 semanas 1
Control de infecciones
- Monitorizar signos de infección: aumento del dolor, eritema que se extiende >5cm más allá de los márgenes de la herida, temperatura >38.5°C o frecuencia cardíaca >110 latidos/minuto 2
- No aplicar antimicrobianos tópicos en heridas limpias, solo en áreas con esfacelos 2
- Los antibióticos sistémicos solo están indicados si hay signos de infección diseminada o síntomas sistémicos 1, 2
- Para infecciones de úlceras por presión, que suelen ser polimicrobianas, el tratamiento debe dirigirse contra organismos Gram-positivos, Gram-negativos y anaerobios 1
Tratamientos adicionales
- Considerar el uso de oxígeno hiperbárico como terapia adyuvante en úlceras neuro-isquémicas o isquémicas donde el tratamiento estándar ha fallado 1
- Considerar el uso de oxígeno tópico como terapia adyuvante cuando el tratamiento estándar ha fallado 1
- No seleccionar agentes que supuestamente mejoran la cicatrización alterando la biología de la herida (factores de crecimiento, productos de piel bioingeniería) en lugar de los estándares aceptados de atención de buena calidad 1
- No usar terapias físicas (electricidad, magnetismo, ultrasonido, ondas de choque) para la cicatrización 1
- No utilizar tratamientos sistémicos, incluidos medicamentos y terapias herbales, en lugar de los estándares aceptados de atención 1
Consideraciones especiales
Úlceras diabéticas
- Además de la limpieza y desbridamiento regular, asegurar la descarga adecuada para minimizar el trauma en el sitio de la úlcera 1
- La terapia de presión negativa puede acelerar la cicatrización de heridas postoperatorias, aunque su costo-efectividad aún no está establecida 1
Úlceras por presión
- Requieren desbridamiento quirúrgico para eliminar tejido necrótico 1
- Las infecciones suelen ser polimicrobianas e incluyen aerobios (S. aureus, Enterococcus spp., Proteus mirabilis, E. coli, Pseudomonas spp.) y anaerobios (Peptococcus spp., Bacteroides fragilis, Clostridium perfringens) 1
Seguimiento y monitorización
- Documentar el número y ubicación de las úlceras para monitorizar el progreso 2
- Realizar seguimiento dentro de las 24 horas, ya sea por teléfono o durante una visita al consultorio 2
- Monitorizar complicaciones como artritis séptica, osteomielitis, formación de abscesos y bacteriemia 2
- Si la infección progresa a pesar de una buena terapia antimicrobiana, considerar la hospitalización 2
El manejo adecuado de las úlceras cutáneas requiere un enfoque sistemático que aborde tanto los factores locales como sistémicos que afectan la cicatrización, priorizando siempre la limpieza adecuada, el desbridamiento cuando sea necesario y la selección apropiada de apósitos para mantener un ambiente húmedo que favorezca la cicatrización.