Recomendaciones para Paciente con Disuria que No Mejora
En pacientes con disuria persistente, se debe realizar una evaluación diagnóstica completa que incluya análisis de orina, cultivo de orina y posiblemente cistoscopia para identificar la causa subyacente y guiar el tratamiento adecuado. 1
Evaluación Diagnóstica
- Realizar análisis de orina para detectar infección, hematuria o glucosuria en todos los pacientes con disuria persistente 2
- Obtener cultivo de orina para guiar la terapia antibiótica apropiada si se sospecha infección 1
- Evaluar la presencia de signos y síntomas asociados como fiebre, urgencia urinaria, frecuencia, dolor suprapúbico o dolor en ángulo costovertebral 3
- Considerar cistoscopia en pacientes con hematuria, infecciones urinarias recurrentes o anomalías anatómicas sospechadas (como estenosis o cálculos) 4
- No realizar pruebas de orina de vigilancia o cultivos en pacientes asintomáticos, ya que esto puede llevar al uso innecesario de antibióticos 4
Tratamiento de Infección Urinaria
- Para infecciones urinarias causadas por organismos susceptibles (E. coli, Klebsiella, Enterobacter, Proteus), considerar trimetoprim-sulfametoxazol como tratamiento 5
- En pacientes ancianos frágiles con disuria y otros síntomas como frecuencia, incontinencia o urgencia, prescribir antibióticos a menos que el análisis de orina muestre nitrito negativo Y esterasa leucocitaria negativa 4
- No tratar bacteriuria asintomática, ya que esto contribuye a la resistencia antibiótica sin beneficio clínico 4
- Considerar la resistencia local a antibióticos al seleccionar el tratamiento empírico 5
Manejo de Disuria No Infecciosa
- Considerar fenazopyridina como tratamiento sintomático para aliviar el dolor y la incomodidad durante la micción 6
- Advertir a los pacientes que la fenazopyridina produce una coloración rojiza-anaranjada de la orina y puede manchar la ropa 6
- Evaluar posibles causas no infecciosas como irritantes vesicales, lesiones cutáneas o condiciones de dolor crónico 1
- En pacientes con disfunción del tracto urinario inferior neurogénica, considerar evaluación urodinámica si hay cambios en los síntomas o nuevas complicaciones 4
Seguimiento y Vigilancia
- En pacientes con síntomas persistentes después de la evaluación y tratamiento inicial, realizar una investigación adicional para causas infecciosas y no infecciosas 1
- Para pacientes con riesgo moderado o alto de disfunción del tracto urinario inferior neurogénica, realizar evaluación anual con historia clínica enfocada, examen físico y evaluación de síntomas 4
- Considerar estudios de imagen del tracto urinario superior si hay sospecha de complicaciones como cálculos o hidronefrosis 4
- Educar a los pacientes sobre los signos y síntomas que justificarían una evaluación adicional, como hematuria o dificultad para orinar 4
Consideraciones Especiales
- En mujeres mayores, diferenciar entre bacteriuria asintomática (que no requiere tratamiento) e infección urinaria sintomática 3
- En hombres con disuria persistente, considerar hiperplasia prostática con inflamación e infección acompañantes 7
- En pacientes con disuria recurrente después de tratamiento inicial, considerar infecciones por patógenos atípicos como Mycoplasma genitalium 1
- Evitar el tratamiento empírico con antibióticos sin evaluación adecuada, ya que puede aumentar los síntomas recurrentes y cursos de antibióticos innecesarios 1
Indicaciones para Derivación a Especialista
- Referir a un urólogo en casos de hematuria, infecciones urinarias recurrentes, falla del tratamiento o síntomas persistentes 2
- Considerar evaluación urológica si hay sospecha de anomalías anatómicas o cálculos urinarios 8
- Buscar atención especializada para pacientes con disfunción del tracto urinario inferior neurogénica que presenten nuevos signos, síntomas o complicaciones 4