Interacción entre Diovan (valsartán) y Chlortalidone en la función renal
La combinación de Diovan (valsartán) y clortalidona puede ser beneficiosa para el control de la presión arterial, pero debe monitorizarse cuidadosamente la función renal debido al riesgo de lesión renal aguda e hiperpotasemia, especialmente en pacientes con enfermedad renal crónica preexistente.
Mecanismos de acción y efectos renales
- Valsartán (Diovan) es un bloqueador del receptor de angiotensina II (ARA-II) que actúa selectivamente bloqueando la unión de la angiotensina II al receptor de angiotensina II tipo 1, lo que produce vasodilatación y reduce la presión arterial 1.
- Clortalidona es un diurético tiazídico de acción prolongada que aumenta la excreción de sodio y agua, reduciendo el volumen plasmático y la presión arterial 2.
- Ambos medicamentos tienen efectos sobre la función renal, pero a través de diferentes mecanismos 3.
Beneficios potenciales de la combinación
- La combinación de un ARA-II como valsartán con un diurético tiazídico como clortalidona puede proporcionar un efecto antihipertensivo sinérgico 3.
- Esta combinación está disponible como formulación de dosis fija (Diovan-HCT) en diferentes concentraciones (80/12.5,160/12.5,160/25 mg) 3.
- La clortalidona es preferida sobre la hidroclorotiazida debido a su vida media más prolongada y eficacia comprobada en la reducción de eventos cardiovasculares 3.
Riesgos y precauciones para la función renal
- **El uso combinado puede aumentar el riesgo de lesión renal aguda, especialmente en pacientes con:
- Valsartán puede causar cambios en la función renal, incluyendo insuficiencia renal aguda, particularmente en pacientes cuya función renal depende en parte de la actividad del sistema renina-angiotensina 4.
- Los diuréticos tiazídicos como la clortalidona deben usarse con precaución en enfermedad renal severa, ya que pueden precipitar azotemia 5.
Alteraciones electrolíticas
- La combinación puede aumentar el riesgo de hiperpotasemia, especialmente en pacientes con enfermedad renal crónica 3, 4.
- La clortalidona puede causar hiponatremia e hipopotasemia, que deben ser monitorizadas 3.
- El riesgo de hipokalemia es mayor con clortalidona que con hidroclorotiazida (8.9% vs 6.9%) 2.
Recomendaciones para el uso clínico
- Monitorizar la función renal y los electrolitos dentro de las 4 semanas posteriores al inicio del tratamiento y después de cada aumento de dosis 3.
- Iniciar con dosis bajas en pacientes con enfermedad renal crónica y titular gradualmente 3.
- Evitar esta combinación en pacientes con hipotensión significativa o depleción de volumen 4.
- Considerar suspender temporalmente ambos medicamentos durante episodios de diarrea, vómitos o disminución de la ingesta oral para prevenir lesión renal aguda 3.
Poblaciones especiales
- En pacientes con ERC avanzada (TFG <30 mL/min/1.73 m²):
- La clortalidona puede seguir siendo efectiva para reducir la presión arterial, contrario a la creencia común de que los diuréticos tiazídicos pierden eficacia 3.
- Un estudio pequeño mostró que la presión arterial ambulatoria de 24 horas disminuyó en 10.5 ± 3.1 mm Hg con clortalidona 25 mg en pacientes con TFG media de 26.8 ± 8.8 mL/min/1.73 m² 3.
- En pacientes en diálisis peritoneal:
- Valsartán ha demostrado ralentizar el declive de la función renal residual, lo que puede contribuir al mantenimiento del aclaramiento de creatinina semanal 6.
Evidencia de efectos renales a largo plazo
- Un análisis secundario reciente del Diuretic Comparison Project no mostró diferencias significativas entre clortalidona e hidroclorotiazida en cuanto a resultados renales, incluyendo la progresión de la ERC (6.0% vs 6.4%) 2.
- Valsartán ha demostrado reducir la excreción urinaria de albúmina y proteínas en pacientes con diabetes tipo 2 y en pacientes no diabéticos con ERC 1.
Conclusión
La combinación de valsartán y clortalidona puede ser efectiva para el control de la presión arterial, pero requiere monitorización cuidadosa de la función renal y los electrolitos debido al potencial de efectos adversos renales. El beneficio de esta combinación debe evaluarse frente a los riesgos en cada paciente individual, especialmente en aquellos con función renal comprometida.