Manejo del Balance Hídrico en Pacientes con Diálisis
El manejo del balance hídrico en diálisis requiere individualizar la prescripción mediante la evaluación clínica del peso seco, restricción de sodio a ≤5g/día, ultrafiltración optimizada, y monitoreo estrecho de la presión arterial, todo dentro de una ventana terapéutica estrecha para evitar complicaciones cardiovasculares y síntomas relacionados con el volumen. 1
Principios Fundamentales del Manejo de Volumen
El control del volumen extracelular es crítico porque el manejo subóptimo de la presión arterial y el volumen afecta negativamente la calidad de vida, aumenta las complicaciones cardiovasculares y la mortalidad. 1 El contenido total de sodio corporal controla el volumen extracelular, y en insuficiencia renal avanzada, el balance de sodio se vuelve positivo, expandiendo el volumen extracelular y causando hipertensión con consecuencias cardiovasculares adversas. 2
Desafíos Clave en la Práctica
- La ausencia de medidas objetivas y precisas del estado del volumen extracelular dificulta el desarrollo de mejores prácticas consensuadas. 1
- Existe tensión constante entre balancear múltiples factores relacionados con el volumen: corregir la hipervolemia puede aumentar el riesgo asociado con la tasa de ultrafiltración y afectar la función renal residual. 1
- Los patrones de práctica varían considerablemente tanto localmente como globalmente debido a la falta de evidencia de alta calidad. 1
Estrategias Específicas de Manejo
1. Determinación y Logro del Peso Seco
El peso seco debe determinarse clínicamente mediante evaluación del nivel de presión arterial, evidencia de sobrecarga de líquidos y tolerancia del paciente a la ultrafiltración. 1
- Aproximarse al peso seco verdadero gradualmente durante 4-12 semanas (puede requerir hasta 6-12 meses en algunos casos) mediante ultrafiltración sin inducir hipotensión. 1
- En el 90% de los pacientes, el volumen extracelular se normaliza en pocas semanas, pero la presión arterial elevada continúa disminuyendo durante 8 meses o más (fenómeno de "retraso"). 1
- Reducir la tasa de ultrafiltración hacia el final de la diálisis cuando se aproxima al peso seco, permitiendo que el rellenado compensatorio del compartimento vascular sea adecuado para evitar hipotensión y calambres musculares. 1
Advertencia importante: Los pacientes pueden tener exceso de líquido sin evidencia clínica evidente de expansión de volumen, un fenómeno llamado "sobrehidratación silenciosa". 1
2. Restricción de Sodio y Líquidos
La ingesta diaria de sodio debe restringirse a no más de 5g de cloruro de sodio (2.0g u 85 mmol de sodio). 1
- Evitar el aumento del balance positivo de sodio mediante "perfiles de sodio" o uso de concentraciones altas de sodio en el dializado. 1
- El aumento de peso interdialítico >4.8% del peso corporal (ej: 3.4 kg en una persona de 70 kg) se asocia con aumento de mortalidad. 1
- La restricción de líquidos debe implementarse según sea clínicamente indicado, aunque debe evitarse si es posible durante las primeras 24 horas de terapia en ciertos contextos. 3
3. Optimización de la Ultrafiltración
El componente de ultrafiltración de la prescripción de hemodiálisis debe optimizarse con el objetivo de lograr euvolemia y normotensión. 1
- Incluir potasio (20-30 mEq/L) en la infusión una vez asegurada la función renal. 1
- En pacientes con diálisis peritoneal caracterizados como transportadores altos/rápidos que no logran la ultrafiltración necesaria para control de presión arterial con soluciones estándar, considerar soluciones de diálisis basadas en icodextrina. 1
- En algunos pacientes poliúricos, puede ser deseable una ultrafiltración neta diaria negativa para reponer el volumen intravascular disminuido y mejorar la función renal residual. 1
4. Uso de Diuréticos
Los diuréticos deben utilizarse en pacientes con función renal residual para optimizar el control de volumen. 1
- La furosemida está indicada en pacientes con cirrosis hepática y ascitis, aunque la terapia debe iniciarse preferiblemente en el hospital. 4
- En coma hepático y estados de depleción de electrolitos, no instituir terapia hasta que mejore la condición básica. 4
- Monitorear cuidadosamente durante el período de diuresis en pacientes con cirrosis, ya que las alteraciones súbitas del balance de líquidos y electrolitos pueden precipitar coma hepático. 4
5. Monitoreo de la Presión Arterial
La medición ambulatoria de presión arterial es el método estándar de oro para la evaluación de la presión arterial, superior a las mediciones pre y post-diálisis para predicción de riesgo. 1
- Las presiones arteriales pre y post-diálisis, incluso medidas con protocolo estandarizado, son estimaciones imprecisas de las presiones arteriales interdialíticas y generalmente no deben usarse solas para diagnosticar y manejar hipertensión. 1
- Las mediciones de presión arterial peridialíticas e intradialíticas tienen importancia clínica para evaluar y manejar la estabilidad hemodinámica durante la sesión de hemodiálisis. 1
6. Consideraciones Especiales en Población Pediátrica
En niños, la presión arterial óptima (normal) debe ser menor al percentil 90 para edad, sexo y altura. 1
- El 56.9% de pacientes pediátricos en diálisis tienen hipertensión no controlada (presión arterial mayor al percentil 95 específico para edad, sexo y altura). 1
- La sobrecarga de volumen es el factor etiológico más importante en pacientes más jóvenes y nefrectomizados. 1
- Monitorear el crecimiento y la asistencia escolar como indicadores clave de calidad en programas de diálisis peritoneal pediátrica. 1
Trampas Comunes y Cómo Evitarlas
- No confiar únicamente en la evaluación clínica: Aunque la evaluación clínica es la norma (44% de centros no evalúan el estado de líquidos rutinariamente), considerar métodos complementarios cuando estén disponibles. 5
- Evitar corrección rápida de volumen: La hipotensión durante diálisis tiene múltiples efectos adversos y consecuencias potencialmente mortales al comprometer la perfusión tisular y la adecuación de la diálisis. 1
- No descuidar la función renal residual: Solo el 22% de centros miden la función renal residual, pero es crucial para el manejo óptimo de líquidos. 5
- Reconocer la heterogeneidad de la población: Considerar el estado incidente versus prevalente, comorbilidades, función renal residual y estado nutricional al prescribir diálisis. 1
Enfoque Algorítmico para la Toma de Decisiones
- Evaluación inicial: Determinar peso seco mediante evaluación clínica de presión arterial, signos de sobrecarga de líquidos y tolerancia a ultrafiltración 1
- Implementar restricción de sodio: Limitar a ≤5g de cloruro de sodio diario 1
- Optimizar ultrafiltración: Ajustar según tolerancia del paciente, aproximándose gradualmente al peso seco 1
- Usar diuréticos: En pacientes con función renal residual 1
- Monitorear respuesta: Evaluar presión arterial (preferiblemente ambulatoria), síntomas y complicaciones cardiovasculares 1
- Ajustar según necesidad: Modificar prescripción de diálisis incorporando condiciones comórbidas, patrones hemodinámicos del tratamiento, juicio clínico y preferencias del paciente 1
La sobrecarga de líquidos no solo causa sintomatología desagradable sino que también aumenta la incidencia de hospitalización y mortalidad, haciendo imperativo identificar métodos efectivos y confiables para determinar el estado de líquidos. 6