Manejo de la Abstinencia de Anfetaminas
La abstinencia de anfetaminas debe manejarse en un ambiente de apoyo sin medicación específica, utilizando únicamente tratamiento sintomático para agitación y trastornos del sueño durante el período de abstinencia. 1
Enfoque Principal: Ambiente de Apoyo Sin Farmacoterapia Específica
- No se recomienda ninguna medicación específica para el tratamiento de la abstinencia de anfetaminas, según las guías de la OMS para trastornos por uso de sustancias 1
- El manejo debe realizarse en un ambiente de apoyo estructurado que proporcione seguridad y monitoreo durante el síndrome de abstinencia 1
- La evidencia de investigación confirma que ninguna medicación ha demostrado eficacia para el tratamiento de la abstinencia de anfetaminas, con calidad de evidencia de baja a muy baja 2, 3
Curso Temporal del Síndrome de Abstinencia
El síndrome de abstinencia de anfetaminas se caracteriza por dos fases distintas:
- Fase aguda (7-10 días): Los síntomas alcanzan un pico inicial alto dentro de las primeras 24 horas del último uso, disminuyendo linealmente hasta niveles cercanos a los controles al final de la primera semana 4
- Fase subaguda (al menos 2 semanas adicionales): Los síntomas de abstinencia permanecen estables y en niveles bajos durante las siguientes 2 semanas 4
Síntomas Principales a Monitorear
Durante la fase aguda, los pacientes presentan:
- Hipersomnia y aumento del apetito como síntomas vegetativos invertidos 4, 5
- Cluster de síntomas relacionados con depresión que son los más prominentes 4, 5
- Ansiedad y craving con menor severidad pero clínicamente significativos 4, 5
- La estructura factorial del síndrome incluye: hiperactivación, síntomas vegetativos invertidos y ansiedad 5
Tratamiento Sintomático
- El alivio de síntomas específicos (agitación, trastornos del sueño) puede lograrse con medicación sintomática durante el período del síndrome de abstinencia 1
- No se especifica qué medicaciones sintomáticas usar, pero el enfoque debe ser conservador y dirigido a síntomas específicos 1
Complicaciones Que Requieren Atención Especializada
- Depresión o psicosis pueden ocurrir durante la abstinencia, aunque con menor frecuencia 1
- En estos casos, el individuo necesita monitoreo cercano y consulta con especialistas relevantes si están disponibles 1
- La evaluación de trastornos emocionales puede ser difícil debido a afecto plano y falta de instrumentos estandarizados, requiriendo observación del comportamiento y aportes de familia y personal 1
Medicaciones Específicamente NO Recomendadas
- La dexanfetamina no debe ofrecerse para el tratamiento de trastornos por uso de estimulantes 1
- La amineptina mostró reducción en tasas de discontinuación y mejoría en presentación clínica, pero no está disponible para uso debido a preocupaciones sobre potencial de abuso 2, 3
- La mirtazapina mostró resultados contradictorios en dos ensayos controlados aleatorizados, con beneficios poco claros 2
Intervenciones Psicosociales Durante y Después de la Abstinencia
- Intervenciones breves (sesión única de 5-30 minutos) deben ofrecerse, incorporando retroalimentación individualizada y consejo sobre reducir o detener el consumo, con oferta de seguimiento 1
- Apoyo psicosocial de corta duración basado en principios motivacionales debe ofrecerse para trastornos por uso de psicoestimulantes en entornos no especializados 1
- Los pacientes que no responden a intervenciones breves deben considerarse para referencia a evaluación especializada 1
Errores Comunes a Evitar
- No prescribir anfetaminas o estimulantes para el manejo de la abstinencia o dependencia de anfetaminas, ya que esto está contraindicado 1
- No confiar en medicaciones sin evidencia: aunque en la práctica clínica se usan comúnmente medicaciones para abstinencia de cocaína en el manejo de abstinencia de anfetaminas, las propiedades farmacodinámicas y farmacocinéticas de estas dos sustancias son diferentes 2
- No subestimar la severidad del craving: el craving intenso puede ser un factor crítico que lleva a la recaída al uso de anfetaminas 2
- No omitir el monitoreo de complicaciones psiquiátricas: la depresión y psicosis, aunque menos comunes, requieren intervención especializada 1