Uso de Dexametasona en el Vértigo
La dexametasona intratimpánica está indicada específicamente para el vértigo refractario en la enfermedad de Ménière que no responde a tratamiento no invasivo, pero NO está recomendada como tratamiento de rutina para otras causas comunes de vértigo como el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB). 1
Indicaciones Específicas para Dexametasona
Enfermedad de Ménière Activa y Refractaria
La dexametasona intratimpánica debe ofrecerse a pacientes con enfermedad de Ménière activa que no responden a tratamiento no invasivo (modificaciones dietéticas, diuréticos, betahistina). 1, 2
La eficacia para control de vértigo es de 85-90% comparado con 57-80% en placebo o terapia médica convencional. 2
El control completo del vértigo (clase A según criterios AAO-HNS) se logra en 31-90% de los pacientes. 1
El riesgo de pérdida auditiva asociada al tratamiento es significativamente menor con esteroides intratimpánicos (0-8%) comparado con gentamicina intratimpánica (12.5-15.4%). 1, 2
Protocolo de Administración
La dexametasona intratimpánica se administra según estas pautas: 1
- Dosis: Fosfato sódico de dexametasona 4 mg/mL o 10 mg/mL (stock), o 16-24 mg/mL (compuesto)
- Volumen: 0.4-0.8 mL inyectado en el espacio del oído medio
- Frecuencia: Desde una sola aplicación hasta 3-4 sesiones cada 3-7 días dependiendo de la respuesta clínica
Contraindicaciones y Limitaciones
NO Usar Dexametasona Oral de Rutina
- Las guías clínicas actuales NO recomiendan fuertemente los esteroides orales como terapia de primera línea para la enfermedad de Ménière, con evidencia limitada que respalde su uso para control del vértigo. 2
NO Usar en VPPB
Los medicamentos supresores vestibulares (incluyendo corticosteroides) NO deben usarse rutinariamente para tratar el VPPB. 1
No existe evidencia que sugiera que estos medicamentos sean efectivos como tratamiento primario definitivo para VPPB o como sustituto de las maniobras de reposicionamiento. 1
El uso debe limitarse al manejo a corto plazo de síntomas vegetativos severos como náusea o vómito en pacientes extremadamente sintomáticos. 1
NO Usar en Ataques Agudos de Vértigo
Para ataques agudos de vértigo en enfermedad de Ménière, se recomienda un curso limitado de supresores vestibulares (meclizina, benzodiacepinas) SOLAMENTE durante los ataques agudos, no como terapia continua. 3
Los esteroides intratimpánicos están reservados para enfermedad refractaria, no para manejo agudo. 2
Mecanismo de Acción y Beneficios Adicionales
La terapia con esteroides intratimpánicos: 2
- Estabiliza el endotelio vascular y mejora el flujo sanguíneo coclear mediante efectos antiinflamatorios
- Afecta la homeostasis de iones y fluidos cocleares
- Puede tener un papel en salvar la audición secundaria a una exacerbación de enfermedad de Ménière
Algoritmo de Tratamiento
Para vértigo en enfermedad de Ménière: 2, 4, 5
- Primer paso: Tratamiento médico conservador por 6 meses (dieta baja en sal, diuréticos, betahistina)
- Segundo paso: Si persiste vértigo después de 6 meses, iniciar dexametasona intratimpánica
- Tercer paso: Si no hay mejoría después de 3 meses con dexametasona intratimpánica:
- Pacientes con hipoacusia profunda → gentamicina intratimpánica
- Pacientes con buena audición → cirugía de saco endolinfático
- Cuarto paso: Si falla cirugía de saco endolinfático:
- Buena audición → sección del nervio vestibular
- Audición no útil → laberintectomía
Efectos Adversos y Precauciones
Efectos adversos de esteroides intratimpánicos: 2
- Dolor transitorio en el sitio de inyección
- Vértigo calórico breve
- Perforación de membrana timpánica (raro)
- Disminución de audición (0-8% de casos)
Nota importante: La dexametasona oral puede causar vértigo como efecto adverso según la etiqueta de la FDA. 6
Consideraciones Especiales
Combinar dexametasona intratimpánica con betahistina oral puede mejorar el control del vértigo (73% vs 44% con esteroides intratimpánicos solos). 2
Para pacientes diabéticos que no toleran corticosteroides sistémicos, los esteroides intratimpánicos pueden ser una alternativa viable. 2
La eficacia a largo plazo de la terapia con esteroides para control del vértigo permanece incierta, con la mayoría de la evidencia proveniente de estudios pequeños con limitaciones metodológicas. 2