¿Existe la Ciclooxigenasa-3 (COX-3)?
No, la COX-3 no existe como una isoforma funcional clínicamente relevante en humanos, a pesar de haber sido propuesta inicialmente como una variante de empalme de COX-1 que podría explicar el mecanismo de acción del acetaminofén.
Estado Actual del Conocimiento
La evidencia científica establece que solo existen dos isoformas estructuralmente distintas de la enzima ciclooxigenasa: COX-1 y COX-2 1. Estas son las únicas formas clínicamente relevantes reconocidas en la práctica médica actual:
- COX-1 se expresa constitutivamente en células normales y es responsable de producir prostaglandinas que protegen la mucosa gástrica 1, 2
- COX-2 se induce en células inflamatorias y media principalmente el dolor y la inflamación 1, 2
La Controversia de COX-3
Propuesta Inicial
En el año 2000, se propuso la existencia de una tercera isoforma llamada COX-3 3. Esta propuesta surgió del intento de explicar los efectos analgésicos y antipiréticos del acetaminofén (paracetamol), que no podían explicarse completamente por el bloqueo de COX-1 o COX-2 4.
Realidad Científica Actual
La existencia de COX-3 como enzima funcional en humanos ha sido cuestionada y no confirmada 4, 5:
- Lo que inicialmente se identificó como "COX-3" resultó ser una variante de empalme de COX-1, sensible al acetaminofén 4
- La existencia de COX-3 a nivel de secuencia nucleotídica en humanos ha sido puesta en duda 4
- Una COX-3 funcional en humanos aún no ha sido demostrada, aunque el concepto sigue siendo atractivo para algunos investigadores 4
- Las variantes de empalme de COX-1 y COX-2 fueron identificadas en los años 1990, pero ninguna ha demostrado ser una tercera isoforma independiente 5
Implicaciones Clínicas Prácticas
Para la práctica clínica actual, solo debes considerar COX-1 y COX-2 al prescribir antiinflamatorios:
- Los AINEs tradicionales inhiben tanto COX-1 como COX-2, proporcionando alivio del dolor pero con riesgo significativo de gastritis erosiva y sangrado gastrointestinal 6, 2
- Los inhibidores selectivos de COX-2 reducen las complicaciones gastrointestinales graves en aproximadamente 50% comparado con AINEs tradicionales 6, 7
- El mecanismo de acción del acetaminofén permanece incompletamente entendido, pero no requiere invocar la existencia de COX-3 para su uso clínico efectivo 4, 5
Conclusión Definitiva
En la práctica médica actual, COX-3 no existe como entidad clínicamente relevante. Las decisiones terapéuticas deben basarse únicamente en las dos isoformas confirmadas: COX-1 y COX-2 1, 2.