Tratamiento de la Nefropatía Inducida por Contraste
Manejo Inmediato y Medidas de Soporte
Una vez establecida la nefropatía inducida por contraste (NIC), no existe tratamiento específico efectivo; el manejo se centra en medidas de soporte y prevención de daño adicional. 1, 2
Hidratación y Manejo de Volumen
Continuar la hidratación intravenosa con solución salina isotónica (0.9% NaCl) a 1.0-1.5 mL/kg/hora durante 6-24 horas después de la exposición al contraste, incluso si ya se desarrolló NIC, para mantener perfusión renal adecuada. 3, 4
En pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva, ajustar la velocidad de infusión cuidadosamente para evitar sobrecarga de volumen, monitorizando signos de edema pulmonar. 3
Suspensión de Medicamentos Nefrotóxicos
Suspender inmediatamente todos los agentes nefrotóxicos: AINEs, aminoglucósidos, inhibidores de calcineurina, y otros fármacos potencialmente dañinos. 5, 4
Suspender metformina por al menos 48 horas y no reiniciar hasta que la función renal se haya reevaluado y normalizado, especialmente en pacientes con TFG <60 mL/min/1.73 m². 5
Monitoreo de Función Renal
Medir creatinina sérica a las 48-96 horas después de la exposición al contraste para capturar la ventana típica de desarrollo de NIC (definida como aumento ≥0.5 mg/dL o ≥25% desde el valor basal). 3, 5
Calcular la TFG estimada, no confiar únicamente en creatinina sérica, ya que subestima la disfunción renal especialmente en ancianos y pacientes con masa muscular reducida. 3, 5
Monitorizar gasto urinario y considerar medición de electrolitos séricos diariamente hasta que la función renal se estabilice. 5
Manejo de Complicaciones
Control de Presión Arterial
Monitorizar la presión arterial estrechamente durante el período de lesión renal aguda, con objetivo <130/80 mmHg, ya que la combinación de presión arterial elevada y función renal deteriorada crea un ciclo de retroalimentación preocupante. 5
Buscar atención de emergencia si la presión arterial es >180/110 mmHg a pesar de medicación, o si hay dolor torácico, disnea severa, edema de piernas, o confusión. 5
Manejo de Electrolitos y Equilibrio Ácido-Base
Iniciar terapia de reemplazo renal (TRR) de emergencia cuando existan cambios potencialmente mortales en el equilibrio de líquidos, electrolitos y ácido-base. 1
Considerar el contexto clínico más amplio, la presencia de condiciones modificables con TRR, y tendencias de pruebas de laboratorio—no solo umbrales únicos de BUN y creatinina—al decidir iniciar TRR. 1
Consideraciones sobre Diálisis
No se recomienda hemodiálisis o hemofiltración profiláctica para remoción de medio de contraste y prevención de NIC, ya que aunque las terapias extracorpóreas pueden remover contraste de la circulación, la velocidad de remoción es insuficiente para prevenir el daño renal que se desarrolla en minutos. 1
En pacientes con enfermedad renal crónica severa (estadios 4-5, TFG <30 mL/min/1.73 m²), la hemofiltración profiláctica puede considerarse antes de intervenciones complejas (Clase IIb, Nivel B), pero no después de que la NIC ya se haya establecido. 3
Intervenciones NO Recomendadas
Agentes Farmacológicos Inefectivos
No administrar N-acetilcisteína (NAC) para tratamiento de NIC establecida (Clase III, Nivel A), ya que el ensayo ACT, el estudio aleatorizado más grande, demostró incidencia idéntica de NIC (12.7%) en ambos grupos. 4
No usar fenoldopam ni teofilina, ya que ensayos controlados aleatorizados no confirmaron beneficio y están asociados con efectos secundarios cardiovasculares potenciales e interacciones medicamentosas. 1
No administrar diuréticos para mejorar la recuperación de la función renal o reducir la duración o frecuencia de TRR (2B). 1
No usar diuréticos de asa para prevención o tratamiento de NIC, ya que no han demostrado beneficio. 5
Pronóstico y Recuperación
Factores que Influyen en la Recuperación
La mayoría de los pacientes con NIC experimentarán recuperación renal, pero el tiempo y la completitud dependen críticamente de la función renal basal, comorbilidades como diabetes e hipertensión, y la severidad de la lesión inicial. 5
Para pacientes con diabetes y enfermedad renal crónica combinadas, el riesgo de desarrollar NIC es 20-50%, y cuando ocurre en esta población, la probabilidad de deterioro renal permanente es sustancialmente mayor. 5
TFG basal >45 mL/min/1.73 m² se asocia con menor riesgo de daño permanente. 5
Monitoreo a Largo Plazo
Continuar monitorizando la función renal después del alta hospitalaria, especialmente en pacientes de alto riesgo, ya que la NIC puede progresar a insuficiencia renal terminal en algunos casos. 4
En pacientes con enfermedad renal preexistente, la prevalencia de NIC fue 9%, con 50% de los casos presentando daño irreversible. 5
Errores Comunes a Evitar
No asumir que diabéticos con creatinina basal "normal" son de bajo riesgo, ya que diabetes con cualquier grado de deterioro renal aumenta dramáticamente el riesgo. 5
No continuar medicamentos nefrotóxicos durante el período periprocedimiento. 3
No confiar únicamente en creatinina sérica sin calcular TFG estimada, ya que es un predictor superior de disfunción renal. 5
No omitir el tamizaje en pacientes ancianos, ya que edad >60 años por sí sola requiere medición de creatinina. 5