La nefropatía por contraste sí existe
La nefropatía inducida por contraste (NIC) es una entidad clínica real caracterizada por un deterioro agudo de la función renal tras la administración de medios de contraste yodados, manifestándose como un aumento de la creatinina sérica ≥0,5 mg/dL o ≥25% respecto al valor basal dentro de las 48 horas posteriores a la exposición al contraste. 1, 2
Fisiopatología
- La NIC se produce por mecanismos multifactoriales que incluyen toxicidad tubular directa, isquemia medular renal y daño celular por especies reactivas de oxígeno 1
- Los medios de contraste causan vasoconstricción renal que resulta en hipoxia medular, junto con efectos citotóxicos directos sobre las células tubulares 1, 3
- El daño renal se manifiesta típicamente como una elevación de creatinina que comienza a las 24-48 horas después de la administración del contraste 2
Factores de riesgo
- La insuficiencia renal preexistente es el principal factor de riesgo para desarrollar NIC, con un riesgo casi 10 veces mayor en pacientes con creatinina sérica >2 mg/dL 1
- Otros factores de riesgo importantes incluyen:
Evidencia clínica
- Estudios han demostrado una incidencia de NIC de hasta el 15% en pacientes con disfunción renal crónica sometidos a procedimientos radiográficos 4
- En pacientes oncológicos con enfermedad renal preexistente, la prevalencia de NIC fue del 9%, con un 50% de casos que presentaron daño irreversible 5
- La NIC continúa siendo la tercera causa más común de insuficiencia renal aguda adquirida en el hospital 6
- Los pacientes que desarrollan NIC después de intervenciones coronarias percutáneas experimentan un aumento en la mortalidad tanto a corto como a largo plazo 6
Estrategias de prevención
- La hidratación intravenosa con solución salina isotónica (1,0-1,5 mL/kg/hora) durante 3-12 horas antes y 6-24 horas después de la exposición al contraste es la estrategia preventiva más efectiva 7
- Se recomienda utilizar la menor dosis posible de medio de contraste 7
- Los medios de contraste de baja osmolaridad o iso-osmolares son preferibles, especialmente en pacientes de alto riesgo 7
- La hidratación con bicarbonato de sodio (154 mEq/L en dextrosa y agua) a 3 mL/kg durante 1 hora antes del contraste, seguido de una infusión de 1 mL/kg/h durante 6 horas después del procedimiento, puede ser una alternativa a la solución salina isotónica 7
- El uso de N-acetilcisteína ha mostrado resultados contradictorios en estudios clínicos, aunque puede considerarse en pacientes de alto riesgo debido a su bajo costo y toxicidad 7, 8
Consideraciones especiales
- Los pacientes con enfermedad renal crónica estadio 4-5 tienen un riesgo significativamente mayor de NIC, incluso después de hidratación profiláctica intravenosa 5
- No se recomienda el uso de diuréticos de asa para la prevención o tratamiento de la NIC 1
- La hemodiálisis o hemofiltración profiláctica no está recomendada para la eliminación de medios de contraste en pacientes en riesgo 1
- Los estudios recientes sugieren que los riesgos asociados con el contraste intravenoso pueden ser menores de lo que se pensaba anteriormente, particularmente en pacientes con función renal normal o levemente reducida 1
Conclusión
La nefropatía inducida por contraste es una entidad clínica real y bien documentada, aunque su incidencia y gravedad pueden variar según los factores de riesgo del paciente y las medidas preventivas implementadas. La identificación de pacientes en riesgo y la implementación de estrategias preventivas adecuadas son fundamentales para reducir su incidencia y las complicaciones asociadas.