From the Guidelines
El riñón es un órgano vital que desempeña un papel crucial en la regulación de los líquidos, electrolitos y desechos en el cuerpo, y su función debe ser monitoreada y protegida para prevenir enfermedades como la enfermedad renal crónica (ERC) y la lesión renal aguda (LRA). La ERC es una condición común que afecta a aproximadamente el 10% de la población mundial, y se caracteriza por una disminución gradual de la función renal durante un período de más de 3 meses 1. La LRA, por otro lado, es una condición que se caracteriza por una disminución repentina de la función renal, y puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo la hipotensión, la hipovolemia, la enfermedad renal parenquimal y la obstrucción urinaria 1.
Algunas de las funciones clave del riñón incluyen:
- Filtrar los desechos y los líquidos excesivos de la sangre
- Regular los niveles de electrolitos, como el sodio y el potasio
- Producir hormonas que controlan la presión arterial y estimulan la producción de glóbulos rojos
- Activar la vitamina D para la absorción de calcio
Para mantener la salud del riñón, es importante:
- Mantenerse hidratado
- Seguir una dieta equilibrada baja en sodio
- Ejercitarse regularmente
- Evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol
- Controlar las condiciones como la diabetes y la hipertensión que pueden dañar la función renal
Es fundamental realizar controles regulares que incluyan análisis de sangre y orina para detectar problemas renales en una etapa temprana, cuando son más tratables 1. La evaluación de la función renal es crucial para prevenir y tratar las enfermedades renales, y debe incluir la medición de la tasa de filtración glomerular (TFG) y la evaluación de la presencia de daño renal 1.
En resumen, la protección y el monitoreo de la función renal son fundamentales para prevenir y tratar las enfermedades renales, y deben ser una prioridad en la práctica clínica diaria.
From the Research
Riñón y Enfermedades Relacionadas
- La función renal y el riñón están estrechamente relacionados con el uso de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE) y bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARBs) en pacientes con enfermedades como la hipertensión, la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica 2.
- Estos medicamentos se utilizan para tratar la hipertensión y también son útiles para condiciones como la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica, independientemente de su efecto sobre la presión arterial 2.
Uso de ACE Inhibidores y ARBs en Pacientes con Enfermedad Renal Crónica
- Los estudios han mostrado que, a pesar de las recomendaciones de las guías, los ACE inhibidores y los ARBs se prescriben insuficientemente en pacientes con hipertensión asociada a enfermedad renal crónica con proteinuria 3.
- La tasa de prescripción de ACE inhibidores y ARBs fue del 28% en pacientes hipertensos con enfermedad renal crónica y proteinuria, lo que indica una brecha en la implementación de las guías clínicas en la práctica clínica 3.
Efectos de los ACE Inhibidores y ARBs en Pacientes con Enfermedad Renal Diabética
- Los ACE inhibidores y los ARBs pueden reducir la progresión de la albuminuria y el riesgo de eventos cardiovasculares en pacientes con enfermedad renal diabética, incluso en aquellos con presión arterial normal 4, 5.
- Un metaanálisis encontró que los ACE inhibidores y los ARBs disminuyeron significativamente la albuminuria en pacientes con enfermedad renal diabética y presión arterial normal, lo que sugiere un beneficio independiente de su efecto sobre la presión arterial 4.