From the Guidelines
La poliangeítis microscópica (PAM) es una vasculitis de pequeños vasos caracterizada por inflamación necrotizante de pequeños vasos sanguíneos y la presencia de anticuerpos anti-neutrófilos citoplasmáticos (ANCA), predominantemente con especificidad para mieloperoxidasa (MPO-ANCA). La fisiopatología implica la activación de neutrófilos por ANCA, lo que lleva a daño en la pared del vaso a través de la liberación de especies reactivas de oxígeno y enzimas proteolíticas. Esto resulta en inflamación, necrosis y daño orgánico subsecuente, particularmente afectando los riñones y los pulmones. La evaluación de laboratorio debe incluir recuento sanguíneo completo, panel metabólico completo, análisis de orina, tasa de sedimentación eritrocitaria, proteína C reactiva, prueba de ANCA (tanto inmunofluorescencia como ELISA para especificidad MPO y PR3), niveles de complemento y evaluación de la función renal con creatinina, BUN y GFR. La biopsia renal a menudo es necesaria para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad de la enfermedad.
Tratamiento
Según las guías KDIGO y los tratamientos recientes, el tratamiento de la PAM implica terapia de inducción con ciclofosfamida (15 mg/kg IV cada 2-3 semanas o 2 mg/kg/día oral) o rituximab (375 mg/m² semanal durante 4 semanas) combinado con corticosteroides de alta dosis (metilprednisolona 7-15 mg/kg/día durante 1-3 días, seguido de prednisona 1 mg/kg/día, máximo 60-80 mg) 1. Para la terapia de mantenimiento, se recomienda azatioprina (2 mg/kg/día), metotrexato (20-25 mg/semana) o rituximab (500 mg cada 6 meses) durante al menos 18-24 meses con reducción gradual de los esteroides. Los avances recientes incluyen el uso de avacopan, un inhibidor del receptor C5a, que puede reducir la dependencia de los esteroides, y el intercambio plasmático para pacientes con afectación renal grave (creatinina >5,7 mg/dL) o hemorragia pulmonar. El mofetil de micofenolato es un agente de mantenimiento alternativo para pacientes que no pueden tolerar las opciones de primera línea.
Consideraciones importantes
La terapia debe individualizarse según la gravedad de la enfermedad, la participación orgánica y los factores del paciente, con un seguimiento cercano de la respuesta al tratamiento y los efectos adversos. Es importante tener en cuenta que la reducción de la dosis de glucocorticoides es crucial para minimizar la exposición a estos medicamentos y mejorar los resultados 1. Además, la elección del tratamiento debe basarse en la gravedad de la enfermedad y la participación orgánica, y no solo en la presencia de ANCA 1.
From the FDA Drug Label
En el estudio GPA/MPA 1, se evaluó la seguridad y la eficacia de RITUXAN en combinación con glucocorticoides para la inducción de remisión en pacientes con GPA y MPA activas. Los resultados mostraron que el 62% de los pacientes en el grupo de RITUXAN experimentaron una infección de cualquier tipo en comparación con el 47% en el grupo de ciclofosfamida. La tasa de reacciones adversas graves fue similar en ambos grupos.
La fisiopatología de la Poliangeítis Microscópica (PAM) implica la formación de anticuerpos contra las proteínas del citoplasma de los neutrófilos (ANCA), lo que lleva a la activación de los neutrófilos y la liberación de enzimas que causan daño tisular.
Los exámenes de laboratorio para el diagnóstico de PAM incluyen:
- Pruebas de ANCA (antineutrófilo citoplasmático)
- Pruebas de función renal
- Pruebas de función hepática
- Recuento sanguíneo completo
- Pruebas de coagulación
El tratamiento de la PAM se basa en las guías KDIGO y puede incluir:
- Inducción de remisión: RITUXAN en combinación con glucocorticoides
- Mantenimiento de la remisión: RITUXAN o azatioprina
- Tratamiento de las complicaciones: según sea necesario
Es importante tener en cuenta que el tratamiento debe ser individualizado y supervisado por un profesional de la salud experimentado. 2 2
From the Research
Fisiopatología de la Poliangeítis Microscópica (PAM)
- La PAM es una vasculitis sistémica necrotizante de pequeños vasos, caracterizada por la inflamación y daño a los capilares, vénulas y arteriolas [ 3 ].
- La PAM se asocia con la presencia de anticuerpos antineutrófilos citoplasmáticos (ANCA) en aproximadamente el 75% de los pacientes, siendo los anticuerpos anti-mieloperoxidasa (MPO) los más comunes [ 3 ].
- La fisiopatología de la PAM implica la activación de neutrófilos y la liberación de enzimas y radicales libres que dañan los tejidos [ 4 ].
Exámenes de laboratorio
- Los exámenes de laboratorio para diagnosticar la PAM incluyen:
- Pruebas de función renal, como la creatinina y la urea [ 5 ].
- Pruebas de inflamación, como la proteína C reactiva (PCR) y la velocidad de sedimentación globular (VSG) [ 5 ].
- Pruebas para detectar ANCA, como la inmunofluorescencia indirecta y la ELISA [ 3 ].
- Biopsia renal para evaluar el daño renal y la presencia de vasculitis [ 4 ].
Tratamiento de la PAM
- El tratamiento de la PAM se basa en la gravedad de la enfermedad y la presencia de factores de mal pronóstico [ 4 ].
- Los tratamientos recomendados por las guías KDIGO incluyen:
- Corticosteroides, como la prednisona, para reducir la inflamación y el daño tisular [ 3 ].
- Inmunosupresores, como el ciclofosfamida, para reducir la actividad de la enfermedad y prevenir la recurrencia [ 3 ].
- Plasmaféresis, para eliminar los ANCA y otros factores proinflamatorios del torrente sanguíneo [ 4 ].
- Terapias biológicas, como el rituximab, para reducir la actividad de la enfermedad y prevenir la recurrencia [ 6 ].
- El tratamiento debe ser individualizado y ajustado según la respuesta del paciente y la presencia de efectos secundarios [ 7 ].