From the Guidelines
La reanimación cardiocerebral (RCC) es una técnica de resucitación que prioriza las compresiones torácicas continuas y de alta calidad sobre la ventilación en los primeros minutos de un paro cardíaco extrahospitalario. Esta técnica se basa en la recomendación de que las compresiones torácicas son el componente más crítico de la reanimación cardiopulmonar (RCP), como se establece en las guías de 2020 de la Asociación Americana del Corazón para la resucitación cardiopulmonar y el cuidado cardiovascular de emergencia 1. La RCC difiere de la RCP tradicional al enfocarse en mantener la perfusión cerebral mediante compresiones ininterrumpidas a un ritmo de 100-120 por minuto y con una profundidad de 5-6 cm en adultos. Algunos de los beneficios clave de la RCC incluyen:
- Mejora de las tasas de supervivencia neurológica al mantener un flujo sanguíneo continuo al cerebro durante los críticos primeros minutos del paro cardíaco
- Reducción de las interrupciones en las compresiones torácicas, lo que aumenta la presión de perfusión coronaria y mejora la probabilidad de restaurar la circulación espontánea
- Eficacia en paros cardíacos súbitos de origen cardíaco, donde el problema principal es circulatorio y no respiratorio. La RCC es especialmente útil en situaciones donde no hay personal capacitado para realizar RCP con ventilaciones, ya que puede ser realizada por personal no capacitado con una mayor facilidad y eficacia. En resumen, la RCC es una técnica de resucitación efectiva que prioriza las compresiones torácicas continuas y de alta calidad para mejorar las tasas de supervivencia neurológica en pacientes con paro cardíaco extrahospitalario 1.
From the Research
Definición de Reanimación Cardiocerebral
La reanimación cardiocerebral se refiere a un enfoque integral para tratar a pacientes con paro cardíaco, con el objetivo principal de resucitar tanto el corazón como el cerebro [ 2 ]. Este enfoque se centra en mejorar la supervivencia con resultados neurológicos normales.
Componentes de la Reanimación Cardiocerebral
La reanimación cardiocerebral (CCR) incluye varios componentes clave, como:
- Compresiones torácicas continuas en la resucitación cardiopulmonar (RCP) para testigos [ 2 ].
- Un algoritmo diferente de Soporte Avanzado de Vida Cardíaca (ACLS) para el Sistema de Servicios Médicos de Emergencia.
- Cuidado postresucitación agresivo para pacientes resucitados pero en coma, que incluye hipotermia terapéutica y cateterización/intervención temprana [ 2 ].
Evidencia y Resultados
Estudios han demostrado que la implementación de la CCR puede mejorar significativamente la supervivencia de pacientes con paro cardíaco. Por ejemplo, un estudio encontró que la supervivencia neurológicamente intacta en el alta hospitalaria aumentó del 15% al 40% en un subgroup de pacientes con paro cardíaco presenciado y ritmo susceptible a choque [ 2 ]. Otro estudio reportó una mejora del 300% en la supervivencia hasta el alta hospitalaria para pacientes con paro cardíaco fuera del hospital [ 2 ].
Comparación con la Resucitación Cardiopulmonar Tradicional
La CCR se diferencia de la resucitación cardiopulmonar (RCP) tradicional en su enfoque en la resucitación tanto del corazón como del cerebro. Mientras que la RCP se centra en restaurar la circulación y la respiración, la CCR busca mejorar la supervivencia neurológica y reducir el daño cerebral [ 2 ]. La evidencia sugiere que la CCR puede ofrecer mejores resultados que la RCP tradicional en ciertos contextos [ 3 ].