From the Research
En la mononucleosis, el aumento de LDH y fosfatasa alcalina se explica por mecanismos fisiopatológicos moleculares y anatómicos que involucran la proliferación y destrucción de linfocitos, así como daño hepatocelular y colestasis. La elevación de LDH se debe a la liberación de esta enzima desde los linfocitos infectados por el virus de Epstein-Barr (EBV) que se lysan, y también al daño hepatocelular causado por la infiltración viral y la inflamación inmune-medida 1. Por otro lado, la fosfatasa alcalina (ALP) aumenta principalmente debido a la colestasis y el daño hepatocelular, ya que el EBV infecta y daña las células hepáticas, causando inflamación y alteración del flujo biliar. Los niveles normales de LDH suelen oscilar entre 140-280 U/L en adultos, pero durante la infección por EBV, pueden aumentar a 400-800 U/L o más. Los niveles normales de ALP suelen ser de 20-140 U/L en adultos, mientras que en la infección por EBV, pueden aumentar a 200-400 U/L. Estos aumentos suelen ser moderados y transitorios, resolviéndose a medida que la infección se aclara. El grado de elevación se correlaciona con la gravedad de la enfermedad y la participación hepática, lo que hace que estas enzimas sean marcadores útiles para monitorear la progresión y la recuperación de la mononucleosis en los pacientes. En cuanto a los niveles esperados en una enfermedad similar, como la mononucleosis, se puede esperar un aumento significativo en los niveles de LDH y ALP, lo que refleja la gravedad de la enfermedad y la participación hepática 2. Algunos estudios han reportado que la mayoría de los pacientes con mononucleosis tienen niveles elevados de LDH y ALP, y que estos niveles pueden permanecer elevados durante varias semanas después del inicio de la enfermedad. Sin embargo, es importante destacar que la gravedad y la duración de la enfermedad pueden variar ampliamente entre los pacientes, y que los niveles de LDH y ALP pueden no reflejar siempre la gravedad de la enfermedad. En resumen, el aumento de LDH y fosfatasa alcalina en la mononucleosis se debe a mecanismos fisiopatológicos complejos que involucran la proliferación y destrucción de linfocitos, así como daño hepatocelular y colestasis, y los niveles de estas enzimas pueden ser útiles para monitorear la progresión y la recuperación de la enfermedad. Algunas características clave de la mononucleosis incluyen:
- Aumento significativo en los niveles de LDH y ALP
- Proliferación y destrucción de linfocitos
- Daño hepatocelular y colestasis
- Gravedad y duración de la enfermedad variables
- Niveles de LDH y ALP que pueden permanecer elevados durante varias semanas después del inicio de la enfermedad.