From the Guidelines
En el primer contacto con la leucemia, los proveedores de atención médica deben saber que se trata de un grupo de cánceres de la sangre caracterizados por la proliferación anormal de glóbulos blancos en la médula ósea. Los aspectos clave que deben reconocerse incluyen síntomas comunes como fatiga, infecciones recurrentes, moretones o sangrado fácil, dolor óseo y pérdida de peso inexplicable. Los hallazgos de laboratorio suelen mostrar recuentos sanguíneos completos anormales con posible citopenia o leucocitosis. La derivación urgente a hematología es esencial cuando se sospecha, ya que el diagnóstico rápido a través de análisis de sangre y examen de médula ósea es fundamental. Mientras se espera la evaluación del especialista, se debe proporcionar atención de apoyo, incluyendo prevención de infecciones, precauciones para evitar sangrado y manejo de síntomas. Las leucemias se clasifican ampliamente en agudas (de progresión rápida) o crónicas (de desarrollo más lento), y se subdividen aún más en tipos mieloides o linfoides, cada uno requiriendo enfoques de tratamiento diferentes. El diagnóstico impacta significativamente en el pronóstico y el tratamiento, que puede incluir quimioterapia, terapia dirigida, inmunoterapia o trasplante de células madre, dependiendo del tipo específico, la edad del paciente y otros factores clínicos 1.
Algunos de los pasos importantes en el diagnóstico incluyen:
- Examen de muestras de sangre periférica y aspirados de médula ósea.
- Análisis morfológico, citquímico, inmunofenotipado y análisis citogenético.
- Evaluación del riesgo, que incluye la edad del paciente, el recuento de leucocitos inicial, el subtipo de leucemia, los datos de cariotipo y las condiciones médicas en la historia del paciente que pueden afectar la factibilidad de la quimioterapia intensiva 1.
- Identificación de candidatos para trasplante de células madre allogénico temprano durante la inducción.
- Planificación del tratamiento con intención curativa siempre que sea posible.
Es importante tener en cuenta que la leucemia es un grupo heterogéneo de enfermedades, y el enfoque de tratamiento debe ser individualizado según las características específicas de cada paciente y su tipo de leucemia. La colaboración con un equipo multidisciplinario de especialistas en hematología y oncología es fundamental para garantizar el mejor resultado posible para los pacientes con leucemia. Además, es crucial considerar los aspectos de calidad de vida y el apoyo emocional y psicológico para los pacientes y sus familiares durante todo el proceso de diagnóstico y tratamiento 1.
From the Research
Definición y tipos de leucemias
- La leucemia es una proliferación clonal de células madre hematopoyéticas en la médula ósea 2, 3.
- Los cuatro subtipos más comunes de leucemia son: aguda linfoblástica, aguda mieloide, crónica linfocítica y crónica mieloide 2, 3.
- La leucemia aguda linfoblástica ocurre más comúnmente en niños, mientras que los otros subtipos son más comunes en adultos 2, 3.
Factores de riesgo y síntomas
- Los factores de riesgo para la leucemia incluyen predisposición genética y factores ambientales, como la exposición a radiación ionizante 2, 3.
- Los síntomas de la leucemia son inespecíficos y pueden incluir fiebre, fatiga, pérdida de peso, dolor óseo, moretones o sangrado 2, 3.
Diagnóstico y tratamiento
- El diagnóstico de leucemia se confirma mediante la examinación de la médula ósea o la sangre periférica 2, 3.
- El tratamiento puede incluir quimioterapia, radiación, anticuerpos monoclonales o trasplante de células madre hematopoyéticas 2, 3.
- Las complicaciones del tratamiento pueden incluir síndrome de lisis tumoral y infecciones graves debido a la inmunosupresión 2, 3.