From the Research
Los antihistamínicos están generalmente contraindicados en la fiebre del dengue. Los pacientes con dengue deben evitar tomar antihistamínicos como difenhidramina, clorfeniramina, loratadina, cetirizina y medicamentos similares durante su enfermedad. La principal preocupación es que los antihistamínicos pueden enmascarar o ocultar la aparición de erupciones cutáneas que son importantes signos clínicos para monitorear la progresión del dengue. Estas erupciones cutáneas son indicadores diagnósticos cruciales que los proveedores de atención médica utilizan para evaluar la gravedad y el estadio de la enfermedad. Además, algunos antihistamínicos tienen efectos anticolinérgicos que pueden reducir la sudoración y potencialmente empeorar la fiebre.
Para el manejo de síntomas en el dengue, se recomienda el acetaminofén (paracetamol) para el alivio de la fiebre y el dolor, a dosis estándar de 500-1000mg cada 6 horas, sin exceder los 4000mg diarios 1. Los AINE como ibuprofeno y aspirina también deben evitarse, ya que pueden aumentar el riesgo de sangrado, que ya es una preocupación en el dengue. Los pacientes deben centrarse en la hidratación adecuada, el descanso y el monitoreo regular de los síntomas mientras están bajo supervisión médica.
Es importante tener en cuenta que no hay un tratamiento específico para la fiebre del dengue, y la atención se centra en el manejo de los síntomas y la prevención de complicaciones 2, 3. La literatura sugiere que la atención temprana, el tratamiento adecuado y la vigilancia activa y continua de los casos y los vectores son los determinantes esenciales para la prevención y el control del dengue 3.
En resumen, los antihistamínicos no deben ser utilizados en el tratamiento de la fiebre del dengue, y se deben priorizar otras opciones de manejo de síntomas y prevención de complicaciones.