From the FDA Drug Label
Individualize dosage based on metabolic needs, blood glucose monitoring, glycemic control, type of diabetes, and prior insulin use. (2.2) Administer subcutaneously into the abdominal area, thigh, or deltoid once daily at any time of day, but at the same time every day. (2.1) Rotate injection sites to reduce risk of lipodystrophy and localized cutaneous amyloidosis. (2.1) See Full Prescribing Information for the recommended starting dosage in patients with type 2 diabetes (2.3) and how to change to Insulin Glargine from other insulins (2.4) Closely monitor glucose when switching to Insulin Glargine and during initial weeks thereafter. (2.4)
El uso de insulina en pacientes diabéticos debe ser individualizado según las necesidades metabólicas, la monitorización de la glucosa en sangre, el control glucémico, el tipo de diabetes y el uso previo de insulina 1. La dosis debe ser administrada subcutáneamente en el área abdominal, muslo o deltoides una vez al día, a la misma hora todos los días. Es importante rotar los sitios de inyección para reducir el riesgo de lipodistrofia y amiloidosis cutánea localizada.
No se proporciona información específica en la etiqueta del medicamento sobre el manejo de la insulina según la guía mexicana, por lo que no se puede dar una respuesta clara y directa a la pregunta. Sin embargo, se recomienda closamente monitorear la glucosa cuando se cambia a Insulina Glargina y durante las semanas iniciales posteriores 1.
- Dosis inicial: Debe ser determinada según las necesidades individuales del paciente.
- Administración: Subcutánea, una vez al día, a la misma hora todos los días.
- Monitoreo: Closamente monitorear la glucosa cuando se cambia a Insulina Glargina y durante las semanas iniciales posteriores.
From the Research
La iniciación de la terapia con insulina en pacientes diabéticos en México se recomienda cuando el control glucémico no se logra con medicamentos antidiabéticos orales, típicamente cuando los niveles de HbA1c permanecen por encima del 9% a pesar de las dosis máximas de agentes orales, o cuando la glucosa en ayunas excede los 250 mg/dL. Según las guías mexicanas, la terapia con insulina también debe iniciarse de inmediato en pacientes con hiperglucemia severa, cetoacidosis, embarazo o pérdida de peso significativa. El régimen de inicio típico implica insulina basal (como insulina glargina, detemir o NPH) a una dosis inicial de 0,1-0,2 unidades/kg/día, generalmente administrada al acostarse. Las ajustes de dosis deben hacerse cada 3-5 días según las lecturas de glucosa en ayunas, aumentando típicamente en 2-4 unidades hasta alcanzar los niveles de glucosa objetivo (70-130 mg/dL en ayunas) 2. Para pacientes que requieren un control más intensivo, se puede implementar un régimen basal-bolus, agregando insulina de acción rápida (como insulina lispro, aspart o regular) antes de las comidas. La monitorización de la glucosa en sangre es esencial, con recomendaciones de verificar los niveles al menos antes del desayuno y la cena diariamente al iniciar la terapia. El riesgo de hipoglucemia debe discutirse con los pacientes, con instrucciones para consumir 15-20g de carbohidratos de acción rápida si la glucosa cae por debajo de 70 mg/dL. La terapia con insulina es necesaria fisiológicamente porque aborda la deficiencia fundamental de insulina en la diabetes, permitiendo una utilización adecuada de la glucosa por las células y previniendo complicaciones asociadas con la hiperglucemia crónica. Algunos estudios sugieren que la combinación de insulina basal con un agonista del receptor de GLP-1 puede ser beneficiosa en pacientes con diabetes tipo 2, ya que reduce los niveles de HbA1c sin aumentar el riesgo de hipoglucemia o ganancia de peso 3. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la elección del régimen de insulina debe individualizarse según las necesidades y preferencias del paciente. En resumen, la iniciación de la terapia con insulina en pacientes diabéticos en México debe basarse en una evaluación cuidadosa de la situación clínica del paciente y seguir las guías establecidas para asegurar un control glucémico óptimo y minimizar los riesgos asociados con la terapia con insulina. Es importante mencionar que la educación del paciente es fundamental para el éxito de la terapia con insulina, por lo que se debe proporcionar un programa educativo específico para la aceptación de la inyección y el aprendizaje de la inyección de insulina, la prueba de glucosa capilar y el ajuste de los regímenes de insulina 2.