From the Research
Aproximadamente el 18-25% de los pacientes con cardiopatía séptica presentan elevación intermitente del segmento ST en el electrocardiograma (ECG). Esto se debe a la respuesta inflamatoria sistémica en la sepsis que causa disfunción miocárdica a través de varios mecanismos, incluyendo disfunción microvascular, depresión miocárdica mediada por citoquinas y alteración de la homeostasis del calcio 1. La elevación del segmento ST es típicamente transitoria y puede no correlacionar con oclusión de la arteria coronaria como se ve en el infarto de miocardio agudo. En su lugar, refleja la lesión y disfunción miocárdica difusa que ocurre durante la sepsis severa. Esta distinción es importante porque el manejo difiere significativamente de los protocolos tradicionales de STEMI. Los clínicos deben ser conscientes de que estos cambios en el ECG pueden fluctuar durante horas y pueden estar acompañados de biomarcadores cardíacos elevados, anormalidades del movimiento de la pared ventricular en la ecocardiografía y fracción de eyección disminuida. El tratamiento principal se centra en abordar la sepsis subyacente en lugar de la intervención coronaria, aunque es esencial el monitoreo cardíaco cuidadoso ya que estos pacientes tienen tasas de mortalidad más altas en comparación con los pacientes sépticos sin compromiso cardíaco.
Algunos estudios han reportado una prevalencia de cardiopatía séptica que varía desde el 10% hasta el 70% 2. La disfunción miocárdica en la sepsis se caracteriza por dilatación ventricular, reducción de la fracción de eyección y contractilidad reducida. La cardiopatía séptica es un proceso complejo y dinámico impulsado por múltiples mecanismos, como la depresión miocárdica directa inducida por mediadores inmunes del huésped (por ejemplo, citoquinas, óxido nítrico) y/o toxinas bacterianas, y disfunción metabólica mitocondrial 1.
Es importante destacar que la cardiopatía séptica es una entidad clínica distinta del infarto de miocardio agudo, y su manejo debe ser diferente. Los clínicos deben ser conscientes de las características clínicas y de laboratorio de la cardiopatía séptica para proporcionar un tratamiento adecuado y mejorar los resultados de los pacientes. La ecocardiografía es una herramienta valiosa para diagnosticar y monitorear la cardiopatía séptica, ya que puede proporcionar información sobre la función ventricular y la presencia de anormalidades del movimiento de la pared ventricular 2.
En resumen, la cardiopatía séptica es una complicación grave de la sepsis que requiere un diagnóstico y tratamiento oportunos. Los clínicos deben ser conscientes de las características clínicas y de laboratorio de la cardiopatía séptica y proporcionar un tratamiento adecuado para mejorar los resultados de los pacientes. La elevación intermitente del segmento ST en el ECG es un hallazgo común en la cardiopatía séptica, y su manejo debe ser diferente al del infarto de miocardio agudo.