From the Guidelines
El tratamiento para un absceso periamigdalino generalmente implica drenaje del absceso combinado con antibióticos. La aproximación principal es la aspiración con aguja o drenaje por incisión realizado por un otorrinolaringólogo o médico de emergencias. Para el drenaje, el área se anestesia primero con spray de benzocaina o lidocaína tópica, seguido de aspiración utilizando una aguja de 18 gauges o incisión con una cuchilla de scalpel #11 en el punto de fluctuancia máxima. La terapia con antibióticos debe iniciarse de inmediato, generalmente con penicilina (penicilina V 500 mg oral cuatro veces al día durante 10 días), amoxicilina-clavulanato (875/125 mg dos veces al día durante 10 días) o clindamicina (300-450 mg oral cuatro veces al día durante 10 días) para pacientes alérgicos a la penicilina 1. El manejo del dolor con acetaminofén o AINE es importante, y los esteroides (como la dexametasona 10 mg IV o IM una vez) pueden ayudar a reducir la inflamación y el dolor. Los pacientes deben mantener la hidratación y pueden beneficiarse de enjuagues con agua salada. La hospitalización es necesaria para pacientes que no pueden mantener la ingesta oral, tienen comorbilidades significativas o muestran signos de compromiso de la vía aérea. Esta aproximación es efectiva porque el drenaje elimina el material purulento mientras que los antibióticos abordan la infección subyacente, que es típicamente polimicrobiana con anaerobios y estreptococos del grupo A siendo patógenos comunes. Algunos estudios sugieren que la terapia con corticoides, como la dexametasona, puede ser beneficiosa en el tratamiento de los abscesos periamigdalinos, ya que puede reducir la inflamación y el dolor 1. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la dosis y la duración de la terapia con corticoides deben ser individualizadas según la respuesta clínica del paciente. En general, se recomienda una dosis única de dexametasona 10 mg IV o IM, aunque algunos estudios sugieren que una dosis más alta o una duración más prolongada de la terapia con corticoides puede ser necesaria en algunos casos 1.
Algunas consideraciones importantes en el tratamiento de los abscesos periamigdalinos incluyen:
- La importancia de la drenaje del absceso para eliminar el material purulento y reducir la presión sobre los tejidos circundantes.
- La necesidad de antibióticos para abordar la infección subyacente y prevenir la propagación de la infección.
- La importancia de la hidratación y el manejo del dolor para mejorar la calidad de vida del paciente.
- La necesidad de considerar la hospitalización para pacientes con comorbilidades significativas o signos de compromiso de la vía aérea. En resumen, el tratamiento para un absceso periamigdalino debe ser individualizado según la respuesta clínica del paciente y debe incluir drenaje del absceso, antibióticos y manejo del dolor y la inflamación.
From the Research
Tratamiento del Absceso Periamigdalino
El tratamiento del absceso periamigdalino puede variar dependiendo de la gravedad del caso y las preferencias del médico. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre el tratamiento:
- Uso de corticoides: Un estudio publicado en 2 encontró que el uso de una dosis única de corticoides puede ser beneficioso en el tratamiento del absceso periamigdalino, ya que reduce los síntomas como la fiebre, el dolor de garganta y la trismus.
- Antibióticos: La terapia con antibióticos es fundamental en el tratamiento del absceso periamigdalino. Los antibióticos como la penicilina, la clindamicina, las cefalosporinas o el metronidazol pueden ser utilizados 3.
- Aspiración con aguja: La aspiración con aguja es el estándar de oro para el diagnóstico y tratamiento del absceso periamigdalino 3.
- Drenaje quirúrgico: En casos avanzados, puede ser necesario realizar un drenaje quirúrgico o una tonsilectomía inmediata 3.
- Tratamiento ambulatorio: Un estudio publicado en 4 encontró que el tratamiento ambulatorio con hidratación, antibióticos, esteroides y control del dolor puede ser efectivo en el tratamiento del absceso periamigdalino, con solo un 4,1% de los pacientes requiriendo aspiración con aguja o drenaje quirúrgico posterior.
- Uso de dexametasona: Un estudio publicado en 5 encontró que el uso de dexametasona intravenosa puede ser beneficioso en el tratamiento del absceso periamigdalino, ya que reduce los síntomas y mejora la satisfacción del paciente.
Consideraciones adicionales
Es importante destacar que cada caso de absceso periamigdalino es único y requiere una evaluación individualizada por parte del médico. La elección del tratamiento dependerá de la gravedad del caso, la presencia de síntomas y la respuesta del paciente al tratamiento inicial. En algunos casos, puede ser necesario realizar un seguimiento cercano y ajustar el tratamiento según sea necesario 6.