From the Guidelines
La mejor aproximación para evaluar y manejar la funcionalidad de un paciente después de una hemorragia intracerebral (HIC) implica un programa de rehabilitación integral y multidisciplinario iniciado lo antes posible de manera segura. Comience con una evaluación basal exhaustiva utilizando escalas validadas como la Escala de Stroke del Instituto Nacional de Salud (NIHSS), la Escala de Rankin Modificada (mRS) y el Índice de Barthel para cuantificar los déficits neurológicos y las limitaciones funcionales. La movilización temprana debe iniciarse dentro de las 24-48 horas si el paciente es hemodinámicamente estable, con terapia física enfocada en prevenir complicaciones como contracturas y trombosis venosa profunda. La terapia ocupacional debe abordar las actividades de la vida diaria, mientras que la terapia del lenguaje debe manejar cualquier dificultad de comunicación o deglución. La rehabilitación cognitiva es esencial para abordar los déficits de memoria, atención y función ejecutiva. Los medicamentos pueden incluir antihipertensivos para mantener los objetivos de presión arterial (típicamente <140/90 mmHg), anticonvulsivantes si ocurren convulsiones (como levetiracetam 500-1000 mg dos veces al día) y un manejo adecuado del dolor. La depresión es común después de la HIC, así que considere inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina como sertralina (50-100 mg diarios) si está indicado. El plan de rehabilitación debe individualizarse según los patrones de déficit y ajustarse regularmente según el progreso. La educación y participación de la familia mejoran significativamente los resultados al reforzar las técnicas terapéuticas y brindar apoyo emocional. Este enfoque integral aborda las complejas consecuencias neurológicas, físicas y psicológicas de la HIC, maximizando la recuperación funcional a través de mecanismos de neuroplasticidad mientras se previenen complicaciones secundarias 1.
Algunos puntos clave a considerar en la evaluación y manejo de la funcionalidad después de una HIC incluyen:
- La importancia de una evaluación basal exhaustiva y el uso de escalas validadas para cuantificar los déficits neurológicos y las limitaciones funcionales.
- La necesidad de un programa de rehabilitación integral y multidisciplinario que incluya terapia física, ocupacional, del lenguaje y cognitiva.
- La importancia de la movilización temprana y la prevención de complicaciones como contracturas y trombosis venosa profunda.
- El papel de los medicamentos en el manejo de la presión arterial, las convulsiones y el dolor, así como en la prevención de complicaciones secundarias.
- La necesidad de educación y participación de la familia en el proceso de rehabilitación para mejorar los resultados y brindar apoyo emocional.
En resumen, la evaluación y el manejo de la funcionalidad después de una HIC requieren un enfoque integral y multidisciplinario que aborde las complejas consecuencias neurológicas, físicas y psicológicas de la lesión. La rehabilitación temprana y la prevención de complicaciones son clave para maximizar la recuperación funcional y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
From the Research
Escalas para valorar la funcionalidad de un paciente posterior a hemorragia intracerebral
Existen varias escalas que se utilizan para evaluar la funcionalidad de un paciente después de una hemorragia intracerebral (HIC). A continuación, se presentan algunas de las escalas más comunes:
- Escala de la Sociedad Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIHSS) 2, 3: esta escala se utiliza para evaluar la gravedad de los síntomas en pacientes con accidente cerebrovascular, incluyendo la HIC. La escala NIHSS se ha demostrado que es una herramienta confiable para predecir la mortalidad y el resultado funcional en pacientes con HIC.
- Escala de Rankin Modificada (mRS) 4, 5, 6: esta escala se utiliza para evaluar la dependencia funcional de un paciente después de una lesión cerebral. La escala mRS se utiliza comúnmente para evaluar el resultado funcional en pacientes con HIC.
- Escala de Hemorragia Intracerebral (ICH Score) 4, 3: esta escala se utiliza para predecir el resultado funcional en pacientes con HIC. La escala ICH Score se basa en factores como la gravedad de los síntomas, el volumen de la hemorragia y la edad del paciente.
- Escala de Proyecto de Resultados de Hemorragia Intracerebral (ICHOP) 4: esta escala se utiliza para predecir el resultado funcional en pacientes con HIC. La escala ICHOP se basa en factores como la gravedad de los síntomas, el volumen de la hemorragia, la edad del paciente y el estado funcional previo.
Uso de estas escalas en la práctica clínica
Estas escalas se pueden utilizar en la práctica clínica para:
- Evaluar la gravedad de los síntomas en pacientes con HIC
- Predecir el resultado funcional en pacientes con HIC
- Monitorear el progreso del paciente después de una HIC
- Tomar decisiones informadas sobre el tratamiento y la atención del paciente
- Comparar los resultados de diferentes tratamientos y estrategias de atención 2, 3
Limitaciones y futuras direcciones
Aunque estas escalas son útiles para evaluar la funcionalidad de un paciente después de una HIC, tienen limitaciones. Por ejemplo, la escala NIHSS se basa en la evaluación de los síntomas en el momento de la admisión, lo que puede no reflejar la gravedad real de la lesión cerebral 2. La escala mRS se basa en la dependencia funcional, lo que puede no reflejar la gravedad de los síntomas 5, 6. Es importante continuar investigando y desarrollando nuevas escalas y herramientas para evaluar la funcionalidad de los pacientes con HIC de manera más precisa y efectiva 4, 3.