From the Guidelines
La posibilidad de contagio de VIH en un accidente cortopunzante es aproximadamente del 0.3% (alrededor de 1 de cada 300). Este riesgo varía según varios factores, incluyendo la profundidad de la lesión, la cantidad de sangre involucrada, la carga viral del paciente fuente y si la aguja era de punta hueca (lo que lleva un mayor riesgo que las agujas sólidas) 1. Si ocurre una exposición, la profilaxis postexposición (PEP) debe iniciarse lo antes posible, idealmente dentro de las 2 horas pero no más tarde de 72 horas después de la exposición. El régimen estándar de PEP consiste en tres medicamentos antirretrovirales tomados durante 28 días, comúnmente tenofovir disoproxil fumarato más emtricitabina (disponible como Truvada) más dolutegravir o raltegravir. Los efectos secundarios pueden incluir náuseas, fatiga y dolor de cabeza. La efectividad de la PEP disminuye cuanto más se retrasa el tratamiento. Después de la exposición, se recomienda lavar inmediatamente la herida con jabón y agua, seguido de una evaluación médica urgente. Las pruebas de VIH deben realizarse en intervalos de seguimiento (típicamente 6 semanas, 3 meses y 6 meses). El riesgo de transmisión es mayor cuando el paciente fuente tiene una enfermedad avanzada de VIH con una alta carga viral o si la lesión es profunda o involucra sangre visible 1.
Algunos factores que aumentan el riesgo de transmisión de VIH incluyen:
- Lesiones profundas
- Presencia de sangre visible
- Uso de agujas de punta hueca
- Carga viral alta del paciente fuente
- Retraso en el inicio de la PEP
Es importante tener en cuenta que la PEP debe iniciarse lo antes posible después de la exposición, y que la efectividad del tratamiento disminuye cuanto más se retrasa. Además, es fundamental seguir las precauciones estándar para prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas, como el uso de guantes y la limpieza y desinfección de superficies y equipos.
From the Research
Posibilidad de contagio de VIH en accidente cortopunzante
La posibilidad de contagio de VIH en accidentes cortopunzantes es un tema de gran importancia en el ámbito de la salud ocupacional. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre este tema:
- El riesgo de transmisión de VIH a través de una lesión por pinchazo de aguja es relativamente bajo, según un estudio publicado en 2, se estima que el riesgo es de 0.3% (Intervalo de confianza del 95% = 0.2% a 0.5%) después de una exposición percutánea a sangre infectada.
- La transmisión de VIH puede ocurrir a través del contacto con sangre, semen, secreciones rectales o vaginales de personas infectadas, como se menciona en 3.
- La prevención de la transmisión de VIH es crucial, y se pueden tomar medidas para minimizar el riesgo, como el uso de equipo de protección personal y la implementación de protocolos de seguridad en el lugar de trabajo, según se destaca en 4.
- La profilaxis postexposición (PEP) es una medida efectiva para prevenir la transmisión de VIH después de una lesión por pinchazo de aguja, y debe ser administrada lo antes posible después de la exposición, como se recomienda en 5.
- Es importante que los trabajadores de la salud estén informados sobre los riesgos de transmisión de VIH y las medidas para prevenirlo, como se menciona en 6.
Factores que influyen en el riesgo de transmisión
Algunos factores que influyen en el riesgo de transmisión de VIH en accidentes cortopunzantes son:
- El tipo de fluido corporal involucrado (sangre, semen, secreciones rectales o vaginales)
- La cantidad de fluido corporal involucrado
- La profundidad de la lesión
- El uso de equipo de protección personal
- La implementación de protocolos de seguridad en el lugar de trabajo
Medidas para prevenir la transmisión
Algunas medidas para prevenir la transmisión de VIH en accidentes cortopunzantes son:
- Uso de equipo de protección personal (guantes, mascarillas, etc.)
- Implementación de protocolos de seguridad en el lugar de trabajo
- Capacitación a los trabajadores de la salud sobre los riesgos de transmisión de VIH y las medidas para prevenirlo
- Administración de profilaxis postexposición (PEP) lo antes posible después de la exposición.