From the Research
La comunicación interventricular se espera que cierre espontáneamente en la mayoría de los casos antes de los 12 meses de edad, con una tasa de cierre del 83,5% en el primer año de vida. Esto se debe a que los defectos ventriculares septales (VSD) pequeños tienen la mayor probabilidad de cierre espontáneo, con aproximadamente el 80-90% de estos defectos cerrándose por sí solos 1. Los defectos de tamaño medio tienen una menor probabilidad de cierre espontáneo, alrededor del 25-30%, mientras que los VSD grandes rara vez se cierran espontáneamente. La ubicación del VSD también afecta las tasas de cierre, con los VSD musculares teniendo tasas de cierre más altas que los VSD perimembranosos o de entrada.
Algunos factores determinantes asociados con el cierre espontáneo son:
- Tamaño pequeño del VSD
- Ausencia de múltiples VSD
- Tipo muscular de VSD
La mayoría de los VSD musculares se cierran espontáneamente durante el primer año de vida, lo que resulta en una disminución de la prevalencia de VSD del 3% al nacimiento al 0,5% en niños de 1 año 1. Esto sugiere que los cardiólogos pueden recomendar un enfoque de espera vigilante para los VSD pequeños y asintomáticos en lactantes, con monitoreo regular mediante ecocardiografía para seguir el posible cierre antes de considerar la intervención quirúrgica.
Es importante destacar que la probabilidad de cierre espontáneo disminuye significativamente después de los 2 años de edad, y a los 4 años se vuelve bastante improbable 2. Por lo tanto, es fundamental realizar un seguimiento cuidadoso y regular para determinar el mejor curso de acción para cada paciente con VSD.