From the Guidelines
La resonancia magnética con secuencias de difusión y perfusión es el examen de imagen más reciente y de mayor calidad que determina la extensión del tiempo de ventana para tratar un accidente cerebrovascular isquémico. Este avance en la técnica de imagenología ayuda a identificar tejido cerebral viable (penumbra) que puede potencialmente ser salvado a pesar de estar fuera de la ventana de tratamiento estándar de 4,5 horas para la trombólisis intravenosa o 6 horas para la trombectomía mecánica. La resonancia magnética con secuencias de difusión y perfusión funciona midiendo parámetros de flujo sanguíneo en diferentes regiones del cerebro, distinguiendo entre tejido dañado de manera irreversible (núcleo de infarto) y tejido en riesgo pero aún viable (penumbra). Al calcular la relación entre estas áreas, los clínicos pueden identificar a pacientes que pueden beneficiarse de terapias de reperfusión hasta 24 horas después del inicio de los síntomas. Esta ventana extendida es particularmente importante para pacientes con "accidentes cerebrovasculares al despertar" o aquellos con tiempo de inicio desconocido. La imagenología ayuda a asegurar que las intervenciones como la trombectomía sean ofrecidas a pacientes que tienen suficiente tejido cerebral salvable, mientras se evitan tratamientos potencialmente dañinos en aquellos cuyo daño por accidente cerebrovascular ya es extenso e irreversible 1.
Algunos de los beneficios de la resonancia magnética con secuencias de difusión y perfusión incluyen:
- Identificar tejido cerebral viable que puede ser salvado con terapias de reperfusión
- Distinguir entre tejido dañado de manera irreversible y tejido en riesgo pero aún viable
- Proporcionar información valiosa para la toma de decisiones clínicas en el tratamiento del accidente cerebrovascular isquémico
- Ser una herramienta útil en la evaluación de pacientes con "accidentes cerebrovasculares al despertar" o con tiempo de inicio desconocido
Es importante destacar que la tomografía computarizada con perfusión también puede ser utilizada para determinar la extensión del tiempo de ventana para tratar un accidente cerebrovascular isquémico, pero la resonancia magnética con secuencias de difusión y perfusión es el examen de imagen más reciente y de mayor calidad disponible 1.
En resumen, la resonancia magnética con secuencias de difusión y perfusión es el examen de imagen más adecuado para determinar la extensión del tiempo de ventana para tratar un accidente cerebrovascular isquémico, ya que proporciona información valiosa para la toma de decisiones clínicas y ayuda a identificar a pacientes que pueden beneficiarse de terapias de reperfusión.
From the Research
Examen imagenológico para extender el tiempo de ventana de un accidente cerebrovascular isquémico
- El examen imagenológico que determina la extensión del tiempo de ventana para tratar un accidente cerebrovascular isquémico es la resonancia magnética (MRI) con técnicas de difusión y perfusión, así como la tomografía computarizada (CT) con perfusión 2.
- La MRI con difusión y perfusión puede identificar pacientes con tejido penumbrático que pueden beneficiarse de la reperfusión, incluso después de 4,5 horas de la aparición de los síntomas 2.
- La CT con perfusión también puede ser utilizada para seleccionar pacientes para tratamiento, y se ha demostrado que es rápida y robusta en la práctica clínica 3.
- La combinación de la MRI con difusión y perfusión puede resultar en una sensibilidad del 97,5% para el diagnóstico de accidente cerebrovascular isquémico 4.
- Otros estudios han demostrado que la MRI con perfusión puede identificar pacientes con tejido salvageable que pueden beneficiarse de la trombectomía, incluso después de 24 horas de la aparición de los síntomas 5.
- Sin embargo, un estudio encontró que la administración de alteplase entre 4,5 y 9 horas después del inicio de los síntomas en pacientes con tejido salvageable no resultó en un beneficio significativo sobre el placebo 6.