From the Research
Las alteraciones del sedimento urinario que se deben considerar en los criterios B de enfermedad renal crónica incluyen hematuria persistente, proteinuria, piuria y la presencia de cilindros, particularmente cilindros de eritrocitos, leucocitos y granulares. Estas anormalidades, cuando persisten durante más de tres meses, pueden indicar daño renal incluso cuando la tasa de filtración glomerular estimada (eGFR) permanece por encima de 60 mL/min/1.73m² 1. La presencia de estas anormalidades del sedimento debe provocar una investigación más a fondo, incluyendo la cuantificación de la proteinuria a través de la relación proteína-creatinina en orina o la relación albúmina-creatinina. El examen microscópico del sedimento urinario es particularmente valioso, ya que puede proporcionar pistas sobre la causa subyacente de la enfermedad renal. Por ejemplo, los cilindros de eritrocitos sugieren fuertemente glomerulonefritis, mientras que los cilindros de leucocitos pueden indicar pielonefritis o nefritis intersticial. Estos hallazgos del sedimento, combinados con la historia clínica y otras pruebas de laboratorio, ayudan a los clínicos a determinar la etiología del daño renal y guiar las estrategias de manejo adecuadas.
Algunos estudios han demostrado que la proteinuria es un marcador importante de la gravedad de la enfermedad renal crónica y un predictor de la disminución futura de la tasa de filtración glomerular 2. Además, la reducción de la proteinuria se ha asociado con una protección contra la disminución de la función renal en pacientes con enfermedad renal diabética y no diabética. La hematuria también se ha asociado con un mayor riesgo de progresión de la enfermedad renal crónica y muerte 1. Por lo tanto, es fundamental considerar estas alteraciones del sedimento urinario en los criterios B de enfermedad renal crónica para proporcionar un diagnóstico y manejo adecuados.
Es importante destacar que la investigación más reciente y de alta calidad, como el estudio publicado en 2021 en la revista Kidney International, ha demostrado que la enfermedad renal crónica con proteinuria se asocia con una vida útil alterada de los eritrocitos, deformabilidad y metabolismo 3. Esto sugiere que la proteinuria puede tener un impacto significativo en la fisiología de los eritrocitos y contribuir al desarrollo de anemia en pacientes con enfermedad renal crónica. Por lo tanto, la consideración de estas alteraciones del sedimento urinario es crucial para proporcionar un manejo integral y efectivo de la enfermedad renal crónica.