From the Guidelines
La toxina Shiga es producida por ciertas bacterias, principalmente Shigella dysenteriae tipo 1 y algunas cepas de Escherichia coli (E. coli), particularmente E. coli productor de toxina Shiga (STEC). Estas bacterias liberan la toxina durante la infección, lo que puede causar enfermedades graves en humanos. La cepa STEC más común es E. coli O157:H7, aunque otros serotipos también pueden producir toxinas Shiga. Los humanos suelen infectarse al consumir alimentos o agua contaminados, especialmente carne molida cruda, productos lácteos no pasteurizados o productos que han estado expuestos a heces animales. La toxina funciona inhibiendo la síntesis de proteínas en las células, afectando particularmente el revestimiento de los intestinos y los riñones. Esto conduce a síntomas que van desde la diarrea sangrienta hasta complicaciones potencialmente mortales como el síndrome urémico hemolítico (HUS) 1.
Algunos de los factores de riesgo asociados con la infección por STEC incluyen la ingesta de alimentos contaminados, el contacto con animales infectados y el consumo de agua contaminada. La prevención implica el manejo adecuado de los alimentos, la cocción completa de las carnes, el lavado de los productos y la práctica de una buena higiene. No hay una medicación específica para neutralizar la toxina Shiga; el tratamiento se centra en el cuidado de apoyo, el mantenimiento de la hidratación y la evitación de antibióticos en muchos casos, ya que pueden aumentar la liberación de la toxina 1.
Es importante destacar que la detección temprana de la infección por STEC es crucial para reducir el riesgo de complicaciones y la transmisión de persona a persona. La detección de la toxina Shiga o los genes que la codifican es fundamental para el diagnóstico y el manejo clínico de la infección por STEC 1.
En resumen, la toxina Shiga es una amenaza importante para la salud pública, y su prevención y tratamiento requieren un enfoque integral que incluya la educación sobre el manejo adecuado de los alimentos, la higiene y la detección temprana de la infección. La prevención y el tratamiento oportunos pueden reducir significativamente la morbilidad y la mortalidad asociadas con la toxina Shiga.
From the Research
Causas de la toxina Shiga
La toxina Shiga es producida por bacterias como Shigella dysenteriae y ciertas cepas de Escherichia coli, como la enterohemorrágica E. coli (EHEC) 2, 3. Algunos de los factores que pueden influir en la producción de esta toxina incluyen:
- Temperatura 3
- Fase de crecimiento 3
- Antibióticos 4, 3
- Especies reactivas de oxígeno (ROS) 3
- Percepción de quorum 3
Mecanismo de acción
La toxina Shiga actúa inhibiendo la síntesis de proteínas en las células, lo que puede llevar a la muerte celular 2, 5, 6. Esto se logra a través de la cleavage del enlace N-glicosídico del adenina en la posición 4324 del ARN ribosómico 28S de la subunidad ribosómica 60S 6.
Consecuencias
La producción de toxina Shiga por parte de bacterias como EHEC puede tener consecuencias graves, incluyendo el síndrome urémico hemolítico (HUS), una causa principal de lesión renal aguda en niños 2, 4, 3.