From the Research
La profilaxis con heparina se puede reiniciar generalmente entre 12-24 horas después de una toracocentesis no complicada, siempre y cuando se haya logrado una hemostasia adecuada. Para pacientes con alto riesgo de tromboembolismo, se puede considerar reiniciar más cerca de las 12 horas, mientras que aquellos con factores de riesgo de sangrado pueden beneficiarse de esperar las 24 horas completas. El momento específico de reiniciar debe individualizarse según el perfil de riesgo trombótico y de sangrado del paciente. Al reiniciar, se debe utilizar la dosis profiláctica estándar de heparina no fraccionada (5,000 unidades subcutáneas cada 8-12 horas) o heparina de bajo peso molecular como enoxaparina (40 mg subcutáneas una vez al día, con ajuste de dosis para deterioro renal o extremos de peso corporal) 1. Esta recomendación de tiempo equilibra el riesgo de complicaciones hemorrágicas en el sitio del procedimiento contra el riesgo de eventos trombóticos por la interrupción prolongada de la anticoagulación. El retraso relativamente corto es apropiado porque la toracocentesis crea una herida controlada con buena hemostasia generalmente, y el espacio pleural tiene una rica vascularización que promueve una rápida curación. Se debe documentar el logro de la hemostasia en la historia clínica antes de reiniciar la anticoagulación y monitorear al paciente para cualquier signo de sangrado después de la reanudación.
Algunos estudios han demostrado que la toracocentesis puede realizarse de manera segura sin la corrección previa de la coagulopatía, la trombocitopenia o el riesgo de sangrado inducido por medicamentos 2, 1. Sin embargo, es fundamental considerar el perfil de riesgo individual de cada paciente y tomar decisiones basadas en la mejor evidencia disponible. En el estudio de 1, se encontró que no hubo eventos de sangrado en 292 pacientes que se sometieron a toracocentesis, incluso en aquellos con factores de riesgo de sangrado no corregidos. Esto sugiere que la toracocentesis puede ser un procedimiento seguro, siempre y cuando se tomen las precauciones adecuadas y se monitoree estrechamente al paciente.
En resumen, la decisión de reiniciar la profilaxis con heparina después de una toracocentesis debe basarse en una evaluación cuidadosa del riesgo de tromboembolismo y sangrado individual de cada paciente, y debe guiarse por la mejor evidencia disponible. La comunicación clara y la documentación precisa son fundamentales para garantizar la seguridad y la eficacia de la anticoagulación en estos pacientes.