From the Guidelines
Se pueden utilizar inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARAII) para el tratamiento de la hipertensión en pacientes en hemodiálisis, siempre y cuando se realice un seguimiento cuidadoso y se ajusten las dosis según sea necesario. Estos medicamentos suelen ser beneficiosos en esta población debido a sus efectos cardioprotectores y renoprotectores, incluso en pacientes con enfermedad renal en etapa terminal 1. Algunos de los IECA comúnmente utilizados incluyen lisinopril (2,5-10 mg diarios), enalapril (2,5-5 mg diarios) o ramipril (1,25-5 mg diarios), mientras que las opciones de ARAII incluyen losartán (25-50 mg diarios) o valsartán (40-80 mg diarios).
Es importante iniciar estos medicamentos a dosis bajas y aumentarlas lentamente para evitar la hipotensión, especialmente durante o inmediatamente después de las sesiones de diálisis. Los niveles de potasio deben ser monitoreados de cerca, ya que estos medicamentos pueden causar hiperpotasemia, lo que es especialmente preocupante en pacientes en diálisis que ya tienen una excreción de potasio alterada. La presión arterial debe ser verificada tanto en días de diálisis como en días sin diálisis para asegurar un control adecuado sin caídas excesivas durante el tratamiento. Si ocurre hipotensión significativa durante la diálisis, se debe considerar la administración de estos medicamentos después de la sesión de diálisis en lugar de antes. El beneficio de estos medicamentos se extiende más allá del control de la presión arterial para incluir la posible reducción de la hipertrofia ventricular izquierda y la mejora de los resultados cardiovasculares en esta población de alto riesgo 1.
Algunos puntos clave a considerar al utilizar IECA o ARAII en pacientes en hemodiálisis incluyen:
- Monitorización cuidadosa de la presión arterial y los niveles de potasio
- Ajuste de dosis según sea necesario para evitar la hipotensión y la hiperpotasemia
- Administración de los medicamentos después de la sesión de diálisis si se produce hipotensión significativa
- Consideración de los beneficios potenciales de estos medicamentos en la reducción de la hipertrofia ventricular izquierda y la mejora de los resultados cardiovasculares.
From the FDA Drug Label
Lisinopril can be removed by hemodialysis. In patients undergoing major surgery or during anesthesia with agents that produce hypotension, lisinopril may block angiotensin II formation secondary to compensatory renin release Sudden and potentially life threatening anaphylactoid reactions have occurred in some patients dialyzed with high-flux membranes and treated concomitantly with an ACE inhibitor.
La respuesta es que sí, se puede utilizar un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) como la lisinopril o un antagonista de los receptores de angiotensina II (ARA II) para tratar la hipertensión en un paciente en hemodiálisis, pero con precaución. Es importante tener en cuenta que los pacientes en diálisis pueden estar en riesgo de reacciones anafilactoides y que la lisinopril puede ser eliminada por hemodiálisis 2, 2.
- Se debe monitorizar estrechamente la función renal y la presión arterial del paciente.
- Se debe considerar la posibilidad de utilizar un tipo diferente de membrana de diálisis o una clase diferente de agente antihipertensivo.
- Es fundamental seguir las recomendaciones de dosificación y administración para minimizar el riesgo de reacciones adversas.
From the Research
Uso de IECA o ARAII en Pacientes con Hemodiálisis
- Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARAII) pueden ser utilizados para tratar la hipertensión en pacientes con hemodiálisis, ya que han demostrado reducir la morbilidad y la mortalidad al disminuir la presión arterial media, la velocidad de la onda de pulso aórtica y la presión sistólica aórtica, así como la hipertrofia ventricular izquierda (HVI) y probablemente la reducción de la proteína C reactiva (CRP) y el estrés oxidativo 3, 4, 5.
- Sin embargo, es importante tener en cuenta los posibles riesgos asociados con el uso de estos medicamentos en pacientes con hemodiálisis, como la hiperpotasemia, la reacción anafilactoide con membranas AN69 (particularmente con los IECA) y el empeoramiento de la anemia renal 3, 6, 7.
- La hiperpotasemia es un riesgo significativo en pacientes con enfermedad renal en etapa terminal que reciben IECA o ARAII, ya que estos medicamentos pueden reducir la efectividad de la aldosterona en la homeostasis del potasio extrarrenal 6, 7.
- Es fundamental individualizar la terapia y considerar las comorbilidades del paciente al seleccionar un medicamento antihipertensivo, ya que no hay una clase de medicamento que sea claramente superior a otra en pacientes con hemodiálisis 4, 5.
- La monitorización del potasio sérico es crucial en pacientes que reciben IECA o ARAII, especialmente en aquellos con insuficiencia renal crónica, para prevenir y tratar la hiperpotasemia de manera oportuna 7.