From the Guidelines
La evaluación del dolor en pacientes con demencia o compromiso neurológico severo requiere herramientas de evaluación especializadas y observación cuidadosa de los cambios conductuales. Se deben utilizar escalas como la Pain Assessment in Advanced Dementia (PAINAD) o la Functional Pain Scale, ya que estos pacientes a menudo no pueden expresar verbalmente su malestar. Es importante buscar señales no verbales como:
- Expresiones faciales de dolor o sufrimiento
- Agitación o inquietud
- Cambios en la vocalización (gemidos, llanto)
- Resistencia al cuidado
- Cambios en los patrones de sueño o comportamiento habitual
- Indicadores físicos como la protección de ciertas partes del cuerpo, el encogimiento al ser tocado o el aumento de los signos vitales (frecuencia cardíaca, presión arterial o frecuencia respiratoria) también pueden señalar dolor. La evaluación regular a intervalos consistentes y después de las intervenciones es crucial, idealmente realizada por cuidadores familiarizados con el comportamiento basal del paciente. Se debe documentar sistemáticamente los comportamientos observados y considerar tratamientos de prueba con acetaminofén 650-1000mg cada 6 horas para dolor leve a moderado, monitoreando la mejora en los comportamientos 1. Para el dolor moderado a severo, se pueden considerar opioides de baja dosis como la morfina 2.5-5mg oral cada 4-6 horas con monitoreo cuidadoso. Este enfoque es necesario porque el dolor a menudo está subtratado en esta población, y el dolor no tratado puede empeorar la función cognitiva, aumentar la agitación y reducir significativamente la calidad de vida. Es importante tener en cuenta que la selección de los medicamentos y los métodos de administración debe considerar la respuesta y la necesidad de analgesia continua en el manejo del paciente, y que los opioides deben ser utilizados con precaución en pacientes ancianos debido a su potencial de efectos adversos 1. Además, se debe considerar el uso de escalas de evaluación del dolor como el CPOT y el BPS, que han demostrado ser válidos y confiables para monitorear el dolor en pacientes críticamente enfermos incapaces de autoinformar su dolor 1.
From the Research
Evaluación de signos de sufrimiento o dolor en pacientes con demencia o compromiso neurológico severo
La evaluación de signos de sufrimiento o dolor en pacientes con demencia o compromiso neurológico severo es un desafío debido a la dificultad para comunicarse de manera efectiva. A continuación, se presentan algunos puntos clave para evaluar signos de sufrimiento o dolor en estos pacientes:
- La expresión facial es un indicador importante para evaluar el dolor en pacientes con demencia, ya que puede transmitir señales no verbales confiables sobre el dolor 2.
- La escala PAINAD (Pain Assessment In Advanced Dementia) es una herramienta útil para evaluar el dolor en pacientes con demencia avanzada, ya que tiene una buena fiabilidad y validez 3, 4.
- Los cuidadores y enfermeros pueden utilizar observaciones de comportamiento, como la expresión facial, el movimiento corporal y las vocalizaciones, para inferir la presencia y intensidad del dolor en pacientes con demencia 5.
- Es importante considerar la posibilidad de que los pacientes con demencia o compromiso neurológico severo puedan experimentar dolor sin mostrar signos obvios, por lo que es fundamental realizar una evaluación exhaustiva y utilizar herramientas de evaluación del dolor adecuadas 6.
Historia clínica
Al evaluar signos de sufrimiento o dolor en pacientes con demencia o compromiso neurológico severo, es fundamental registrar los siguientes datos en la historia clínica:
- La escala de evaluación del dolor utilizada (por ejemplo, PAINAD).
- Las observaciones de comportamiento y expresiones faciales del paciente.
- Los resultados de la evaluación del dolor y cualquier cambio en la condición del paciente.
- Los tratamientos y medicamentos administrados para manejar el dolor.
- Las respuestas del paciente al tratamiento y cualquier efecto secundario observado.
Herramientas de evaluación del dolor
Existen varias herramientas de evaluación del dolor que pueden ser utilizadas en pacientes con demencia o compromiso neurológico severo, incluyendo: