From the Guidelines
La remoción del catéter venoso central (CVC) es generalmente recomendada en casos de infecciones fúngicas, particularmente aquellas causadas por especies de Candida. Esto se debe a que la remoción temprana del catéter se considera el estándar de atención para la candidemia relacionada con el catéter, ya que mejora significativamente los resultados y reduce la mortalidad 1. Sin embargo, en ciertas situaciones donde la remoción del catéter no es factible debido a un acceso vascular limitado o un alto riesgo quirúrgico, se puede intentar preservar el catéter con terapia antifúngica sistémica.
Algunos puntos clave a considerar en la decisión de preservar o remover el catéter incluyen:
- La especie específica de Candida involucrada, ya que algunas como C. parapsilosis pueden ser más propensas a la salvaguarda que otras 1.
- La estabilidad del paciente y su respuesta a la terapia.
- La necesidad de monitoreo cercano con cultivos de sangre para confirmar la eliminación de la fungemia, y la remoción del catéter si se produce deterioro clínico o si los cultivos de sangre permanecen positivos después de 72 horas de terapia antifúngica adecuada.
Es importante destacar que los hongos forman biopelículas en las superficies de los catéteres que los protegen de los agentes antifúngicos, lo que hace que la erradicación sea difícil sin remover el dispositivo infectado 1. La guía más reciente y de mayor calidad, publicada en 2021, refuerza la recomendación de remover el catéter en casos de infecciones fúngicas, especialmente cuando se trata de especies de Candida 1.
En resumen, aunque existen situaciones en las que se puede intentar preservar el catéter, la remoción del CVC es la recomendación general en casos de infecciones fúngicas, particularmente aquellas causadas por Candida, debido a los beneficios en la reducción de la morbimortalidad y la mejora en la calidad de vida de los pacientes 1.
From the Research
Infecciones de CVC por hongos
En relación a las infecciones de CVC por hongos, existen diferentes enfoques para su manejo. A continuación, se presentan algunos puntos clave:
- La conservación del dispositivo puede ser posible en algunos casos, como se sugiere en el estudio 2, donde se reportan 6 casos de infecciones fúngicas en catéteres venosos centrales tratados con terapia de bloqueo con anfotericina B liposomal, lo que permitió la erradicación del agente infeccioso y el uso continuo del catéter en 4 de los casos.
- Sin embargo, en otros casos, se recomienda el retiro del catéter, especialmente si se trata de infecciones fúngicas como las causadas por Candida, según se menciona en el estudio 3, donde se indica que las infecciones fúngicas son más propensas a requerir la remoción del catéter.
- La terapia de bloqueo antifúngico (AfLT) con anfotericina B liposomal ha sido utilizada en el tratamiento de infecciones de catéteres venosos centrales en pacientes pediátricos y adultos, como se describe en los estudios 2 y 4, respectivamente.
- La elección del tratamiento dependerá de factores como la especie fúngica involucrada, la gravedad de la infección y la presencia de factores de riesgo para la infección, como se menciona en el estudio 5, donde se evalúa la efectividad de diferentes agentes antifúngicos contra biofilms de Candida.
- Es importante destacar que la prevención de las infecciones de CVC es crucial, y se pueden implementar medidas como el uso de técnicas de barrera y catéteres recubiertos con antimicrobianos, como se sugiere en el estudio 6.