From the Guidelines
La fiebre no causa hipertensión arterial en la mayoría de los casos. De hecho, durante una fiebre, los vasos sanguíneos a menudo se dilatan (vasodilatación) como parte de la respuesta del cuerpo a la infección o inflamación, lo que puede llevar a una disminución temporal de la presión arterial en lugar de hipertensión 1. Cuando alguien tiene fiebre, los mecanismos termorreguladores del cuerpo trabajan para aumentar la pérdida de calor y reducir la producción de calor, con la vasodilatación periférica como uno de estos mecanismos. Este ensanchamiento de los vasos sanguíneos permite un mayor flujo sanguíneo a la piel para liberar calor, lo que puede resultar en una ligera disminución de la presión arterial.
Algunos puntos clave a considerar son:
- La fiebre puede estar asociada con cambios cardiovasculares complejos, especialmente en infecciones severas o sepsis, que pueden incluir períodos de hipotensión (presión arterial baja) o, menos comúnmente, hipertensión debido a la respuesta de estrés del cuerpo 1.
- La hipertensión arterial en el contexto de una fiebre puede deberse a factores subyacentes, como hipertensión preexistente, estrés, dolor o medicamentos utilizados para tratar la enfermedad, en lugar de la fiebre en sí misma 1.
- Es importante abordar las fuentes de fiebre y utilizar medicamentos antipiréticos para controlar la temperatura elevada en el contexto de un accidente cerebrovascular, según las recomendaciones de las guías clínicas 1.
En resumen, la fiebre no es una causa directa de hipertensión arterial, y cualquier aumento en la presión arterial durante una fiebre probablemente se deba a otros factores subyacentes o a la respuesta del cuerpo a la infección o inflamación. Es crucial considerar el contexto clínico y seguir las recomendaciones de las guías clínicas para el manejo adecuado de la fiebre y la hipertensión arterial.
From the Research
Efectos de la fiebre en la hipertensión arterial
La relación entre la fiebre y la hipertensión arterial es compleja y ha sido estudiada en varias investigaciones. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre este tema:
- La fiebre puede tener efectos hemodinámicos significativos en el cuerpo, incluyendo cambios en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la saturación de oxígeno en la sangre 2.
- Un estudio encontró que la resolución de la fiebre se asoció con un aumento en el índice de volumen sistólico y el índice de trabajo sistólico ventricular izquierdo en pacientes con infecciones bacterianas y no infecciosas 3.
- Otro estudio sugirió que la diferencia de presión arterial entre los brazos derecho e izquierdo puede estar asociada con la fiebre y la hipertensión en pacientes ambulatorios 4.
- La hipertensión es un factor de riesgo importante para la enfermedad cardiovascular, y se ha demostrado que la fiebre puede aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que puede ser perjudicial para los pacientes con enfermedad cardiovascular preexistente 5, 6.
Mecanismos subyacentes
Los mecanismos exactos por los cuales la fiebre afecta la presión arterial no están completamente claros, pero se cree que pueden involucrar:
- Cambios en la frecuencia cardíaca y la contractilidad cardíaca 3, 2.
- Alteraciones en la función vascular, incluyendo la dilatación o la constricción de los vasos sanguíneos 4, 6.
- Efectos en el sistema nervioso simpático y la liberación de hormonas vasoactivas 5, 6.
Implicaciones clínicas
Es importante considerar los efectos potenciales de la fiebre en la presión arterial en pacientes con enfermedad cardiovascular preexistente o en aquellos que están en riesgo de desarrollar hipertensión. Los profesionales de la salud deben estar atentos a los cambios en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la saturación de oxígeno en la sangre en pacientes febriles, y tomar medidas para manejar estos cambios de manera efectiva 2.