From the Research
La tasa de QB y QD recomendada para la terapia de diálisis sostenida de baja eficiencia (SLED) es de 200-300 mL/min y 300-500 mL/min, respectivamente. Estas tasas son intencionalmente más bajas que las utilizadas en la diálisis convencional para proporcionar una eliminación más gradual de solutos mientras se mantiene la estabilidad hemodinámica. La tasa de flujo sanguíneo más lenta ayuda a reducir el riesgo de hipotensión y la inestabilidad cardiovascular, lo que hace que la SLED sea particularmente adecuada para pacientes críticamente enfermos que no pueden tolerar los cambios rápidos de fluidos y solutos de la diálisis estándar.
Algunos estudios han investigado la relación entre la tasa de diálisis y la hipotensión intradiálitica, como el estudio HEMO 1, que encontró que una mayor dosis de diálisis se asoció con un mayor riesgo de hipotensión intradiálitica. Sin embargo, es importante destacar que la SLED se caracteriza por una duración más prolongada que la diálisis convencional, lo que permite una eliminación efectiva de toxinas y fluidos mientras se minimizan las complicaciones hemodinámicas.
En la práctica clínica, es fundamental monitorear estrechamente los parámetros hemodinámicos del paciente y ajustar las tasas de QB y QD según sea necesario para garantizar la tolerancia y los objetivos de eliminación del paciente. La elección de las tasas de QB y QD adecuadas es crucial para minimizar los riesgos asociados con la diálisis y maximizar los beneficios para el paciente.
Algunos estudios han investigado la influencia de la osmolalidad en la estabilidad de la presión arterial durante la diálisis, como el estudio publicado en Seminars in Dialysis 2, que destaca la importancia de mantener una osmolalidad estable para prevenir la hipotensión intradiálitica. Sin embargo, en el contexto de la SLED, la tasa de QB y QD recomendada se basa en la necesidad de proporcionar una eliminación gradual y segura de solutos y fluidos, lo que se logra con tasas más bajas que las utilizadas en la diálisis convencional.
En resumen, la tasa de QB y QD recomendada para la terapia de SLED es de 200-300 mL/min y 300-500 mL/min, respectivamente, lo que permite una eliminación efectiva y segura de toxinas y fluidos en pacientes críticamente enfermos. Es fundamental monitorear estrechamente los parámetros hemodinámicos del paciente y ajustar las tasas de QB y QD según sea necesario para garantizar la tolerancia y los objetivos de eliminación del paciente.