From the Research
La tasa de fluidos intravenosos recomendada para la deshidratación leve es de 20 mL/kg por hora durante 1-2 horas. Esto se traduce en aproximadamente 10-20 mL/kg/hora para la mayoría de los pacientes. Para un adulto promedio, esto sería aproximadamente 1-2 litros durante las primeras 1-2 horas. La solución salina normal (0,9% de cloruro de sodio) o la solución de Ringer lactado son comúnmente utilizadas. Después del período de rehidratación inicial, se pueden administrar fluidos de mantenimiento a una tasa de 2-3 mL/kg/hora. Este enfoque permite una corrección gradual del déficit de fluidos mientras se evitan complicaciones por rehidratación demasiado rápida. El objetivo es restaurar el volumen intravascular, mejorar la perfusión tisular y corregir los desequilibrios electrolíticos. La evaluación clínica debe realizarse regularmente durante la rehidratación, monitoreando los signos vitales, la producción de orina y el estado mental para asegurarse de que se responda adecuadamente al tratamiento. Los ajustes a la tasa pueden ser necesarios según la respuesta clínica del paciente, las condiciones subyacentes y las pérdidas de fluidos continuas 1.
Algunos estudios han demostrado que la rehidratación intravenosa rápida es segura y efectiva en la corrección de la deshidratación y la resolución del vómito en niños con gastroenteritis aguda y deshidratación leve a moderada 2. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la tasa de fluidos puede variar dependiendo de la gravedad de la deshidratación y la respuesta del paciente al tratamiento.
En general, la rehidratación intravenosa debe ser individualizada según las necesidades del paciente, y es importante monitorear estrechamente la respuesta clínica y ajustar la tasa de fluidos según sea necesario. La solución salina normal o la solución de Ringer lactado son opciones comunes para la rehidratación intravenosa, y la tasa de fluidos debe ser ajustada según la gravedad de la deshidratación y la respuesta del paciente al tratamiento 3.
Es importante destacar que la rehidratación oral es la primera línea de tratamiento para la deshidratación leve a moderada, y la rehidratación intravenosa debe ser reservada para los casos en que la rehidratación oral no es posible o no es efectiva 4.
En resumen, la tasa de fluidos intravenosos recomendada para la deshidratación leve es de 20 mL/kg por hora durante 1-2 horas, y la rehidratación intravenosa debe ser individualizada según las necesidades del paciente y monitoreada estrechamente para asegurarse de que se responda adecuadamente al tratamiento.