From the Research
La angioplastia puede ser realizada durante el paro cardiorespiratorio, pero es extremadamente desafiante y solo se realiza en circunstancias específicas. Esto se debe a que la procedimiento, conocido como intervención coronaria percutánea de emergencia (PCI), puede ser intentado cuando el paro cardiorespiratorio es causado por una oclusión coronaria aguda y cuando el paciente puede ser transportado rápidamente a un laboratorio de cateterización cardíaca mientras se realizan esfuerzos de reanimación cardiopulmonar (RCP) en curso.
Requisitos para la angioplastia durante el paro cardiorespiratorio
- El paro cardiorespiratorio debe ser presenciado
- Se debe iniciar RCP de alta calidad de inmediato
- El paciente debe ser transferido rápidamente a una instalación con capacidad de cateterización cardíaca las 24 horas del día, los 7 días de la semana
- Se utilizan dispositivos de RCP mecánicos para mantener las compresiones torácicas durante el procedimiento
Factores que influyen en el éxito de la angioplastia durante el paro cardiorespiratorio
- Minimizar el tiempo desde el paro hasta la reperfusión coronaria
- Mantener una perfusión adecuada durante la RCP
- Abordar rápidamente la causa subyacente Esto se basa en estudios como el publicado en Circulation en 2007 1, que encontró que la tasa de supervivencia a los 6 meses fue del 54% en pacientes que se sometieron a angioplastia de emergencia después de una parada cardíaca complicada por infarto de miocardio con elevación del segmento ST. Otros estudios, como el publicado en The New England Journal of Medicine en 1993 2, también han demostrado la eficacia de la angioplastia en pacientes con infarto de miocardio agudo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la evidencia es limitada y que la decisión de realizar una angioplastia durante un paro cardiorespiratorio debe ser tomada en consideración de las circunstancias individuales del paciente y de la disponibilidad de recursos médicos. Algunos estudios, como el publicado en The New England Journal of Medicine en 2008 3, han investigado el uso de trombólisis durante la reanimación cardiopulmonar en pacientes con paro cardiorespiratorio fuera del hospital, pero no han encontrado diferencias significativas en la tasa de supervivencia a los 30 días en comparación con el placebo. En resumen, la angioplastia puede ser una opción viable en ciertas circunstancias durante un paro cardiorespiratorio, pero se debe considerar cuidadosamente la decisión de realizar este procedimiento en función de las circunstancias individuales del paciente y de la disponibilidad de recursos médicos, y siempre priorizando la minimización de la morbilidad, mortalidad y mejora de la calidad de vida.