Manejo de paciente con lesión renal aguda AKIN II y múltiples comorbilidades
El manejo óptimo para este paciente con lesión renal aguda AKIN II, infección urinaria no complicada, infección periodontal, diabetes tipo 2, obesidad grado II, anemia normocítica normocrómica e hiperfosfatemia requiere terapia de reemplazo renal temprana junto con monitorización estrecha de electrolitos y tratamiento antibiótico dirigido.
Evaluación inicial y manejo de la lesión renal aguda
Manejo de la lesión renal aguda AKIN II
- Suspender inmediatamente todos los diuréticos 1
- Suspender medicamentos nefrotóxicos (AINES, aminoglucósidos) 1
- Monitorización estrecha de electrolitos, especialmente fósforo, potasio y magnesio 1
- Considerar terapia de reemplazo renal temprana debido a:
- Hiperfosfatemia significativa
- AKIN II con múltiples comorbilidades
- Presencia de infección activa
Manejo de electrolitos
Para la hiperfosfatemia:
- Utilizar soluciones de diálisis que contengan concentraciones adecuadas de fósforo 1
- Evitar suplementos que contengan fósforo
- Monitorizar niveles de calcio, ya que la hiperfosfatemia suele asociarse con hipocalcemia
Monitorización de otros electrolitos:
- Potasio (riesgo de hiperpotasemia)
- Sodio (riesgo de hiponatremia dilucional)
- Calcio (riesgo de hipocalcemia)
- Magnesio (riesgo de hipomagnesemia durante la terapia de reemplazo renal) 1
Manejo de infecciones
Infección urinaria no complicada
Iniciar antibioticoterapia empírica considerando:
- Ajuste de dosis según función renal
- Evitar antibióticos nefrotóxicos
- Preferir antibióticos con eliminación hepática o con ajuste conocido en insuficiencia renal
Opciones de antibióticos (con ajuste de dosis):
- Trimetoprim/sulfametoxazol (solo si la función renal permite su uso y no hay hiperkalemia) 2
- Fluoroquinolonas con ajuste de dosis
- Cefalosporinas de tercera generación
Infección periodontal
- Tratamiento antibiótico que cubra anaerobios orales
- Consulta con odontología para manejo local
- Considerar amoxicilina/clavulanato con ajuste de dosis según función renal
Manejo nutricional y metabólico
Requerimientos nutricionales
- Aporte calórico: 20-30 kcal/kg/día 1
- Proteínas: 1.0-1.5 g/kg/día para pacientes con terapia de reemplazo renal 1
- Preferir vía enteral siempre que sea posible 1
- No restringir proteínas con el objetivo de retrasar el inicio de diálisis 1
Control glucémico
- Mantener glucemia entre 110-149 mg/dl (6.1-8.3 mmol/l) 1
- Ajustar insulinoterapia según función renal
- Monitorización frecuente de glucemia
Manejo de la anemia
- Evaluar causas contribuyentes (pérdidas, déficit nutricionales)
- Considerar suplementación con hierro si hay deficiencia
- Monitorizar niveles de vitaminas hidrosolubles, especialmente vitamina C, folato y tiamina 1
Terapia de reemplazo renal
Indicaciones para inicio inmediato
- Hiperfosfatemia refractaria
- Sobrecarga de volumen que no responde a otras medidas
- Acidosis metabólica severa
- Uremia sintomática
Modalidad recomendada
- Terapia de reemplazo renal continua (TRRC) si hay inestabilidad hemodinámica
- Hemodiálisis intermitente si el paciente está hemodinámicamente estable
Consideraciones especiales
- Utilizar soluciones de diálisis que contengan potasio, fosfato y magnesio para prevenir desequilibrios electrolíticos 1
- Monitorizar estrechamente el desarrollo de hipopotasemia, hipofosfatemia e hipomagnesemia durante la terapia 1, 3
- Ajustar la composición del líquido de diálisis según los valores de electrolitos
Seguimiento y prevención de complicaciones
- Monitorización diaria de función renal y electrolitos
- Evaluación de la función renal a los 3 meses para detectar progresión a enfermedad renal crónica 1
- Evitar exposición a medios de contraste
- Mantener adecuada hidratación evitando sobrecarga de volumen
- Optimizar control de diabetes y presión arterial
Puntos clave a considerar
- La lesión renal aguda AKIN II con hiperfosfatemia requiere intervención temprana y agresiva
- El manejo de electrolitos es fundamental para prevenir complicaciones
- Las infecciones deben tratarse con antibióticos ajustados a la función renal
- La terapia nutricional debe ser adecuada sin restricción proteica innecesaria
- El seguimiento a largo plazo es esencial para detectar progresión a enfermedad renal crónica