Tratamientos para la Fibrilación Auricular que incluyen Betabloqueadores
Los betabloqueadores son una de las opciones de primera línea para el control de la frecuencia cardíaca en pacientes con fibrilación auricular, siendo los más eficaces para lograr los objetivos de frecuencia cardíaca en aproximadamente el 70% de los pacientes, en comparación con el 54% de los bloqueadores de canales de calcio. 1
Betabloqueadores utilizados en la fibrilación auricular
Los betabloqueadores comúnmente utilizados para el control de la frecuencia cardíaca en la fibrilación auricular incluyen:
Para uso oral a largo plazo:
- Bisoprolol (1,25-20 mg una vez al día o dividido)
- Carvedilol (3,125-50 mg dos veces al día)
- Metoprolol (100-200 mg dosis diaria total)
- Nebivolol (2,5-10 mg una vez al día o dividido)
- Atenolol
- Nadolol
- Sotalol (también tiene actividad antiarrítmica tipo III) 2
Para uso intravenoso en control agudo:
- Metoprolol (2,5-10 mg en bolo intravenoso, repetido según necesidad)
- Esmolol (0,5 mg/kg en bolo intravenoso durante 1 min; luego 0,05-0,25 mg/kg/min) 2
Otros tratamientos para la fibrilación auricular
Además de los betabloqueadores, otros tratamientos para el control de la frecuencia cardíaca en la fibrilación auricular incluyen:
Bloqueadores de canales de calcio no dihidropiridínicos:
Glucósidos cardíacos:
Amiodarona:
Terapias combinadas:
Terapias no farmacológicas:
Selección del tratamiento según la situación clínica
En pacientes con insuficiencia cardíaca o disfunción ventricular izquierda:
En pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica:
En estados de tono adrenérgico elevado (postoperatorio, hipertiroidismo):
En pacientes con síndrome de Wolff-Parkinson-White:
Efectos adversos principales de los betabloqueadores
- Letargo, cefalea, edema periférico, síntomas del tracto respiratorio superior
- Trastornos gastrointestinales y mareos
- Broncoespasmo (raro - en casos de asma, se recomiendan agentes selectivos beta-1) 2
- Hipotensión, bradicardia, bloqueo cardíaco, insuficiencia cardíaca 2
Los betabloqueadores son eficaces tanto para mantener el ritmo sinusal como para controlar la frecuencia ventricular durante la fibrilación auricular. Dados estos efectos y sus efectos favorables sobre la mortalidad, los betabloqueadores deben considerarse como agentes de primera línea en el manejo de pacientes con fibrilación auricular 4.