Dosis de Furosemida en Edema Pulmonar
En caso de sospecha de edema pulmonar, la dosis inicial recomendada de furosemida es de 40 mg por vía intravenosa administrada lentamente (en 1-2 minutos). 1
Fundamentos de la dosificación
La furosemida es un diurético de asa que constituye un componente fundamental en el tratamiento del edema pulmonar cardiogénico agudo. Su administración debe realizarse siguiendo estos principios:
Vía de administración: La vía intravenosa es preferible en situaciones de emergencia como el edema pulmonar agudo, ya que garantiza una biodisponibilidad completa y un inicio de acción más rápido 2, 1
Dosis inicial: 40 mg IV es la dosis estándar inicial recomendada por la FDA para el edema pulmonar agudo 1
Velocidad de administración: Debe administrarse lentamente durante 1-2 minutos para evitar ototoxicidad 1
Algoritmo de ajuste de dosis
Evaluación de la respuesta inicial:
- Si no se observa una respuesta diurética satisfactoria en 1 hora, la dosis puede aumentarse a 80 mg IV 1
- Administrar nuevamente de forma lenta (1-2 minutos)
Terapia complementaria:
Monitorización:
- Respuesta diurética
- Signos vitales, especialmente presión arterial
- Función renal y electrolitos
Consideraciones especiales
Pacientes con insuficiencia renal: La eficacia de la furosemida puede estar disminuida, pero sigue siendo el diurético de elección. En casos de función renal significativamente deteriorada, pueden requerirse dosis más altas 2
Pacientes ancianos: Se recomienda iniciar con dosis en el extremo inferior del rango (20 mg IV) 1
Pacientes con edema pulmonar refractario: Si no hay respuesta adecuada a 80 mg, considerar:
Advertencias y precauciones
Monitorización de electrolitos: La furosemida puede causar desequilibrios electrolíticos significativos, especialmente hipopotasemia
Función renal: Vigilar la creatinina sérica, ya que la furosemida puede empeorar temporalmente la función renal
Presión arterial: Monitorizar estrechamente, especialmente cuando se combina con vasodilatadores
Volumen intravascular: Aunque el objetivo es la diuresis, estudios han demostrado que la furosemida no depleta significativamente el volumen intravascular en pacientes con edema pulmonar y función renal normal 3
La evidencia actual sugiere que en el manejo del edema pulmonar agudo, un enfoque que combine furosemida a dosis adecuadas con vasodilatadores como nitroglicerina puede ser más efectivo que la monoterapia con dosis altas de furosemida 2.