Tratamiento de la Opacidad Corneal
El tratamiento de la opacidad corneal debe comenzar con el manejo médico, seguido de opciones quirúrgicas cuando las medidas conservadoras son insuficientes, priorizando siempre la causa subyacente y la gravedad de la afección para mejorar la función visual y maximizar la comodidad del paciente. 1
Causas y Evaluación Inicial
La opacidad corneal resulta de la presencia de material adicional (fluido, tejido cicatricial, restos inflamatorios o productos metabólicos) dentro de una o varias capas de la córnea, lo que provoca pérdida de transparencia. Las causas principales incluyen:
- Disfunción endotelial
- Presión intraocular elevada
- Inflamación intraocular
- Infecciones (bacterianas, fúngicas, parasitarias y virales)
- Queratitis intersticial
- Traumatismos
- Depósitos de medicamentos
- Enfermedades metabólicas
La evaluación debe considerar:
- Patrón de inicio (agudo vs. gradual)
- Presentación unilateral vs. bilateral
- Variación diurna (peor al despertar, mejor durante el día)
- Localización (central vs. periférica)
- Profundidad de la opacidad
Manejo Médico
1. Control de la causa subyacente:
- Reducción de la presión intraocular cuando está elevada
- Control de la inflamación con corticosteroides tópicos (una vez descartada la infección)
- Antibióticos tópicos o sistémicos para causas infecciosas
2. Manejo sintomático:
- Agentes hiperosmóticos: cloruro de sodio al 5% en gotas o ungüento 1
- Uso de secador de pelo para reducir el edema (efecto temporal)
- Lentes de contacto terapéuticas para aliviar molestias en enfermedad epitelial microquística o bullosa
3. Consideraciones especiales:
- Evitar análogos de prostaglandinas cuando la inflamación es un factor contribuyente
- Evitar inhibidores de la anhidrasa carbónica tópicos como primera línea cuando existe disfunción endotelial 1
- Discontinuar tratamientos si no hay beneficio después de varias semanas
Manejo Quirúrgico
1. Procedimientos para opacidades superficiales:
- Desbridamiento epitelial: Útil para lesiones anteriores a la capa de Bowman (distrofia de membrana basal anterior, erosiones recurrentes, degeneración nodular de Salzmann) 1
- Uso de mitomicina-C: Para cicatrización subepitelial, de capa de Bowman y estromal anterior en casos seleccionados donde la recurrencia es una preocupación 1
- Queratectomía fototerapéutica (PTK): Para irregularidades superficiales y opacidades anteriores
2. Queratoplastia:
- Queratoplastia lamelar anterior: Para opacidades que no afectan el endotelio
- Queratoplastia endotelial: Ha reemplazado a la queratoplastia penetrante como procedimiento de elección en casos de falla endotelial sin cicatrización corneal 1
- Queratoplastia penetrante: Para opacidades que afectan todo el espesor corneal
- Queratoplastia asistida por láser femtosegundo: Permite crear patrones de trepanación (top-hat, mushroom o zigzag) que pueden resultar en una cicatrización más rápida y una herida más fuerte 1
3. Opciones especiales:
- Injertos en parche crescéntico y autoinjertos rotacionales para opacidades periféricas
- Injertos sobredimensionados o tectónicos para adelgazamiento periférico significativo
- Queratoprótesis temporal para casos asociados con patología vitreorretiniana grave
Manejo Óptico
- Lentes rígidas gas permeables (RGP): Mejoran la visión cuando la irregularidad de la superficie es un factor importante, pudiendo evitar procedimientos más invasivos 1
- Lentes de contacto híbridas o esclerales: Cuando se necesita mayor estabilidad
- Lentes de contacto pintadas y cascarillas esclerales: Disponibles para ocultar una opacidad cuando el potencial visual es pobre 1
Consideraciones Especiales
- La queratoplastia pediátrica presenta desafíos especiales debido al tamaño del ojo, asociación con otros problemas oculares, mayor incidencia de rechazo e infección secundaria 1
- Las opacidades periféricas pueden causar astigmatismo irregular significativo que afecta la visión central
- El tratamiento debe adaptarse según la etiología, naturaleza y gravedad de la opacidad, así como las necesidades visuales del paciente
La elección del tratamiento debe basarse en la causa subyacente, la profundidad y extensión de la opacidad, y el impacto en la función visual del paciente, con el objetivo principal de mejorar la calidad de vida mediante la mejora de la agudeza visual y la maximización de la comodidad.