Tratamiento para prurito hepático
La rifampicina debe considerarse como tratamiento de primera línea para el prurito hepático, comenzando con 150 mg dos veces al día y aumentando hasta 600 mg dos veces al día si es necesario, con monitorización de la función hepática. 1
Algoritmo de tratamiento escalonado
Primera línea:
- Rifampicina: Iniciar con 150 mg dos veces al día, con posibilidad de aumentar hasta 600 mg dos veces al día 1
- Monitorizar función hepática por riesgo de hepatotoxicidad (hasta 12% de pacientes pueden desarrollar hepatitis después de 2-3 meses) 2
- Informar al paciente sobre el cambio de color en secreciones corporales
Segunda línea:
- Colestiramina: 4 g hasta cuatro veces al día 1
Tercera línea:
- Sertralina: 75-100 mg diarios 1
- Bien tolerada en estudios pequeños
- Mecanismo de acción no completamente claro
Cuarta línea:
- Antagonistas opioides (naltrexona o nalmefene) 1
Quinta línea (casos resistentes):
- Dronabinol sistémico
- Fenobarbital
- Propofol
- Tacrolimus tópico
- Técnicas de diálisis extracorpórea
- Drenaje nasobiliar
- Trasplante hepático (en casos extremos) 1
Consideraciones importantes
Monitorización:
- Pruebas de función hepática regulares, especialmente con rifampicina 2
- Monitorización de parámetros de coagulación, especialmente si se usa colestiramina 4
- Cuantificación del prurito mediante escala visual analógica para evaluar respuesta al tratamiento 1
Advertencias:
- No usar gabapentina en prurito hepático (a diferencia del prurito urémico donde sí es efectiva) 1
- La rifampicina puede causar hepatitis significativa en aproximadamente 7,3% de los pacientes tratados por enfermedad hepática colestásica 2
- Los antihistamínicos sedantes no son efectivos y deben evitarse excepto en cuidados paliativos 1
Terapias físicas:
- Fototerapia UVB de banda ancha puede proporcionar alivio temporal en prurito colestásico 1
- Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea puede ser beneficiosa 1
Casos especiales
Colestasis intrahepática del embarazo:
- El ácido ursodesoxicólico (UDCA) es el tratamiento de primera línea (10-15 mg/kg/día) 1, 4
- La rifampicina puede considerarse como terapia adicional en casos resistentes 4
- Monitorización semanal de ácidos biliares séricos totales y pruebas de función hepática 1, 4
El prurito hepático es un síntoma debilitante que afecta significativamente la calidad de vida. La patogénesis no está completamente aclarada, pero involucra la acumulación de pruritógenos debido a la colestasis, que alteran la neurotransmisión 5, 6. El tratamiento debe seguir un enfoque escalonado, comenzando con rifampicina como primera línea debido a su fuerte evidencia de eficacia 1, 7.