Cuándo detener la administración de albúmina en el shock refractario
La administración de albúmina debe suspenderse una vez que se hayan revertido los signos de fallo circulatorio, lo cual se evidencia principalmente por la normalización de los parámetros hemodinámicos y la mejoría de la perfusión tisular.
Criterios para suspender la albúmina
Parámetros hemodinámicos y de perfusión
Normalización de signos circulatorios:
- Estabilización de la presión arterial (PAM ≥65 mmHg)
- Mejoría de la frecuencia cardíaca
- Normalización del volumen de pulso periférico
- Calentamiento de extremidades
- Tiempo de relleno capilar <2 segundos 1
- Mejoría del estado de conciencia
Parámetros de función renal:
- Producción de orina >1 ml/kg/hora (en ausencia de retención urinaria o fallo renal establecido) 1
- Este es un buen indicador no invasivo para guiar el manejo de fluidos
Monitorización avanzada
Para pacientes que persisten con características de shock a pesar de la administración de 40 ml/kg de fluidos:
- Se recomienda intubación electiva y ventilación
- Colocación de catéter venoso central para guiar el manejo adicional de fluidos 1
- Considerar monitorización hemodinámica avanzada como ecocardiografía o monitorización del gasto cardíaco 1
Consideraciones especiales
Tipo de shock y respuesta al tratamiento
- En shock séptico:
Poblaciones específicas
Pacientes con coma:
- Enfoque más cauteloso para la expansión de volumen
- La solución de albúmina humana puede considerarse el fluido de reanimación de elección en el subgrupo de niños que presentan coma y características de shock 1
Pacientes con quemaduras graves:
Algoritmo para suspender la albúmina
Evaluación continua durante la reanimación:
- Monitorizar parámetros hemodinámicos (FC, PA, FR)
- Evaluar perfusión tisular (relleno capilar, temperatura periférica)
- Medir diuresis horaria (objetivo: 0,5-1 ml/kg/h)
Criterios para suspender:
- Cuando los signos de fallo circulatorio se hayan revertido 1
- Si hay evidencia de sobrecarga de volumen o edema pulmonar
- Si la presión arterial y otros parámetros hemodinámicos se mantienen estables sin necesidad de vasopresores
Monitorización posterior a la suspensión:
- Vigilar estrechamente por recurrencia de signos de shock
- Si el estado de shock reaparece, el tratamiento del shock debe tener prioridad 1
Precauciones y consideraciones
- La reanimación con volumen debe proceder con cautela en pacientes con shock 1
- Evitar la "sobrecarga de fluidos" que puede empeorar la morbilidad 1
- La albúmina no ha demostrado reducir los días libres de vasopresores en pacientes con shock séptico e hipoalbuminemia 2
- Algunos estudios sugieren efectos perjudiciales de la albúmina en la función respiratoria 3
En resumen, la decisión de suspender la albúmina debe basarse en la reversión de los signos de fallo circulatorio, la normalización de parámetros hemodinámicos y la mejoría de la perfusión tisular, con especial atención a la producción de orina como indicador no invasivo de perfusión renal adecuada.