Administración de Hidrocortisona 200 mg en Casos de Sepsis
La hidrocortisona 200 mg/día debe administrarse únicamente en pacientes con shock séptico que no logran estabilidad hemodinámica después de una adecuada reanimación con líquidos y terapia vasopresora. 1
Indicaciones para el uso de hidrocortisona en sepsis
- La hidrocortisona NO debe administrarse en pacientes con sepsis que no presentan shock 1
- La hidrocortisona debe considerarse cuando el paciente con shock séptico requiere:
Dosis y administración
- La dosis recomendada es de 200 mg/día de hidrocortisona 1
- Se prefiere la administración en infusión continua (grado 2D) 1
- Alternativa: dosis divididas cada 6 horas (50 mg cada 6 horas) 4, 5
- Duración del tratamiento: 5-7 días 3
Suspensión del tratamiento
- La hidrocortisona debe reducirse gradualmente cuando ya no se requieran vasopresores (grado 2D) 1
- Aproximadamente el 57% de los médicos realizan una disminución gradual de la dosis, mientras que el 43% suspenden abruptamente el tratamiento 2
- El 76% de los pacientes ya no requieren vasopresores cuando se realiza el primer cambio en la dosis de hidrocortisona 2
Consideraciones importantes
- NO se recomienda utilizar la prueba de estimulación con ACTH para identificar qué pacientes deben recibir hidrocortisona (grado 2B) 1
- La hidrocortisona puede acelerar la reversión del shock, aunque no ha demostrado mejorar la supervivencia global 5
- El uso de corticosteroides puede aumentar el riesgo de superinfecciones, incluyendo nueva sepsis y shock séptico 5
- La hidrocortisona NO está indicada para prevenir el desarrollo de shock séptico en pacientes con sepsis grave sin shock 6
Monitorización durante el tratamiento
- Vigilar la presión arterial media (objetivo ≥65 mmHg) 7
- Monitorizar los niveles de glucosa en sangre (mantener <150 mg/dL) 3
- Evaluar signos de infección secundaria 5
- Vigilar posibles efectos adversos como hiperglucemia, debilidad muscular y alteraciones electrolíticas 6
La evidencia actual sugiere que la hidrocortisona debe reservarse para casos específicos de shock séptico refractario a la reanimación con líquidos y vasopresores, y no debe utilizarse de forma rutinaria en todos los pacientes con sepsis.