Manejo de la Encefalopatía Hepática
La encefalopatía hepática debe tratarse prioritariamente identificando y corrigiendo los factores precipitantes, e iniciando tratamiento con disacáridos no absorbibles (lactulosa o lactitol) sin demora. Se recomienda como primera línea el uso de disacáridos no absorbibles para el tratamiento de la encefalopatía hepática manifiesta y para prevenir su recurrencia en pacientes con cirrosis 1.
Enfoque terapéutico de la encefalopatía hepática manifiesta
Estrategia de manejo de cuatro pilares:
Cuidados iniciales para pacientes con alteración de la consciencia
- Los pacientes con grados avanzados de encefalopatía hepática que no pueden proteger su vía aérea deben ser monitorizados en unidades de cuidados intensivos 1
Identificación y tratamiento de causas alternativas de alteración mental
Identificación y corrección de factores precipitantes
Inicio de tratamiento farmacológico empírico
- Iniciar disacáridos no absorbibles (lactulosa o lactitol) sin demora 1
Tratamiento farmacológico específico:
Disacáridos no absorbibles (primera línea)
- La lactulosa es el tratamiento inicial de elección 1, 2
- Dosificación: iniciar con 25 ml de jarabe de lactulosa cada 12 horas hasta producir 2-3 deposiciones blandas al día 1
- Mecanismo: acidificación del tracto gastrointestinal que inhibe la producción de amonio por bacterias coliformes 3
- Beneficios demostrados:
- Efectos secundarios: diarrea, distensión abdominal y náuseas (generalmente no graves) 1
Rifaximina
- No se recomienda como monoterapia para el tratamiento de la encefalopatía hepática manifiesta 1
- Puede considerarse como terapia complementaria cuando la lactulosa sola fracasa en la prevención de la recurrencia 1
- Dosificación: 550 mg dos veces al día 4
- Beneficios:
- Seguridad: no aumenta el riesgo de resistencia bacteriana ni colitis por Clostridium difficile 1
Prevención de recurrencias
Profilaxis secundaria
- Se recomienda el uso de disacáridos no absorbibles (lactulosa o lactitol) para prevenir la recurrencia 1
- Dos ensayos controlados aleatorizados (298 pacientes) mostraron que los disacáridos no absorbibles reducen significativamente el riesgo de recurrencia (RR = 0,44; IC 95%: 0,31-0,64) 1
Terapia combinada
- Añadir rifaximina (550 mg dos veces al día) cuando la prevención con disacáridos no absorbibles fracasa 1
- La terapia de mantenimiento con rifaximina durante más de 24 meses previene la recurrencia con un buen perfil de seguridad 1
Casos especiales
- Considerar rifaximina en monoterapia cuando la lactulosa es mal tolerada 1
- Ofrecer un programa de educación terapéutica al paciente y cuidador para mejorar la calidad de vida y limitar las hospitalizaciones 1
Consideraciones importantes
- El trasplante hepático debe considerarse en pacientes con encefalopatía hepática recurrente e intratable junto con insuficiencia hepática 1
- La encefalopatía hepática mínima/encubierta puede tratarse con disacáridos no absorbibles para mejorar la función cognitiva y la calidad de vida 5
- La combinación de disacáridos con otros agentes como L-ornitina L-aspartato o probióticos requiere más estudios para validar su eficacia 6, 5
Puntos clave para evitar errores comunes
- No confiar únicamente en los niveles de amonio para el diagnóstico o seguimiento 1
- La falta de efecto de la lactulosa debe llevar a buscar factores precipitantes no reconocidos o causas alternativas de encefalopatía 1
- Evitar el uso excesivo de lactulosa que puede llevar a complicaciones como aspiración, deshidratación, hipernatremia e irritación cutánea perianal grave 1
- No utilizar rifaximina como monoterapia para el tratamiento inicial de la encefalopatía hepática manifiesta 1