From the Research
El manejo de un cáncer de conjuntiva escamocelular con recrecimiento tumoral y metastasis ganglionar después de una exenteración requiere un enfoque multidisciplinario, y se recomienda el tratamiento con quimioterapia sistémica y radioterapia concurrente. La quimioterapia sistémica puede incluir cisplatino (75-100 mg/m² cada 3 semanas) combinado con 5-fluorouracilo (1000 mg/m² infusión continua durante 4-5 días) o paclitaxel (175 mg/m² cada 3 semanas) 1. Este tratamiento debe administrarse durante 4-6 ciclos, dependiendo de la respuesta y la tolerabilidad. La radioterapia concurrente en la región orbital y los ganglios linfáticos afectados (típicamente 60-70 Gy en 30-35 fracciones) es a menudo necesaria. Para pacientes que no pueden tolerar la quimioterapia basada en platino, se pueden considerar inhibidores de EGFR como cetuximab (dosis de carga de 400 mg/m² seguida de 250 mg/m² semanal) 2. La imagenología regular (TC o RM) cada 3 meses durante el tratamiento y cada 6 meses después es esencial para monitorear la respuesta.
Algunos estudios han demostrado que la terapia dirigida contra la vía de señalización del hedgehog (para el carcinoma de células basales) o el receptor de factor de crecimiento epidérmico (para el carcinoma de células escamosas) ha sido efectiva en prevenir la progresión de la enfermedad 2. Sin embargo, en el caso de un cáncer de conjuntiva escamocelular con recrecimiento tumoral y metastasis ganglionar después de una exenteración, se requiere un enfoque más agresivo.
Es importante destacar que la supervivencia y la recurrencia de los pacientes con cáncer de conjuntiva escamocelular pueden variar dependiendo de factores como el estadio de la enfermedad, la diferenciación del tumor y la presencia de metástasis ganglionares 3, 4. Por lo tanto, es fundamental un seguimiento cercano y una evaluación regular para determinar la mejor estrategia de tratamiento para cada paciente.
En resumen, el tratamiento del cáncer de conjuntiva escamocelular con recrecimiento tumoral y metastasis ganglionar después de una exenteración debe ser individualizado y debe incluir una combinación de quimioterapia sistémica, radioterapia concurrente y seguimiento regular. La elección del tratamiento dependerá de factores como la respuesta del paciente, la tolerabilidad y la presencia de metástasis ganglionares.