From the Guidelines
La fórmula de Parkland debe usarse con precaución y ajustes individuales para la resucitación hídrica en pacientes con quemaduras significativas. Esta fórmula calcula 4 ml de solución cristaloide por kilogramo de peso corporal por porcentaje de superficie corporal quemada, administrada durante las primeras 24 horas post-quemadura 1. Sin embargo, es importante destacar que esta fórmula no ha sido formalmente validada y no hay estudios que demuestren que sea superior a otras fórmulas para la resucitación hídrica en quemaduras 1.
Algunos puntos importantes a considerar al utilizar la fórmula de Parkland son:
- La mitad del volumen calculado se administra en las primeras 8 horas y la mitad restante en las siguientes 16 horas, contando desde el momento de la quemadura, no desde el inicio del tratamiento.
- La fórmula de Parkland es especialmente importante para pacientes con quemaduras que afectan más del 15-20% de la superficie corporal total, ya que estas lesiones provocan una pérdida significativa de líquidos y pueden llevar a shock hipovolémico.
- La administración de líquidos debe ajustarse según la respuesta del paciente, monitorizando la producción de orina (objetivo: 0.5-1 ml/kg/hora), signos vitales y estado mental.
- En niños, la fórmula de Parkland puede no ser aplicable debido a la diferencia en la relación entre la superficie corporal y el peso corporal, y se pueden requerir ajustes individuales 1.
Es importante recordar que la fórmula de Parkland es solo una guía inicial y que el tratamiento debe individualizarse según las necesidades específicas de cada paciente. La monitorización cuidadosa y los ajustes individuales son fundamentales para evitar la sobrehidratación o la deshidratación, y para optimizar los resultados en pacientes con quemaduras significativas 1.
From the Research
Uso de la fórmula de Parkland en la resucitación hídrica en quemaduras
- La fórmula de Parkland es una herramienta útil para calcular la cantidad de fluidos necesarios en la resucitación hídrica en pacientes con quemaduras graves 2.
- Sin embargo, los estudios sugieren que la fórmula de Parkland no siempre es seguida estrictamente en la práctica clínica, y que las desviaciones de la fórmula pueden estar asociadas con una mayor mortalidad hospitalaria 2, 3.
- Un estudio retrospectivo encontró que los pacientes que recibieron una cantidad de fluidos superior a la calculada por la fórmula de Parkland tenían una mayor probabilidad de mortalidad hospitalaria, mientras que aquellos que recibieron una cantidad inferior no tenían un aumento significativo en la mortalidad 2.
- Otro estudio encontró que la fórmula de Parkland no siempre es precisa en la estimación del volumen de fluidos necesarios para la resucitación, y que la administración de fluidos basada en la producción de orina puede ser más fisiológica que la calculada por la fórmula 4.
- Un estudio prospectivo encontró que la administración de fluidos hipertónicos en lugar de fluidos isotónicos puede reducir la cantidad de fluidos necesarios para la resucitación y mejorar los resultados clínicos 5.
- Un estudio retrospectivo encontró que un régimen de fluidos restrictivo, en lugar de uno liberal basado en la fórmula de Parkland, estaba asociado con una mayor supervivencia en pacientes con quemaduras graves 3.
- Finalmente, un estudio prospectivo encontró que la adición de dextrosa normal salina a la solución de Ringer lactato como fluido de mantenimiento puede mejorar los parámetros bioquímicos en pacientes con quemaduras agudas 6.
Consideraciones clínicas
- La fórmula de Parkland debe ser utilizada como una guía para la resucitación hídrica en pacientes con quemaduras graves, pero no debe ser seguida estrictamente sin considerar las características individuales del paciente 2, 3.
- La administración de fluidos debe ser ajustada según la producción de orina y otros parámetros clínicos para evitar la sobre-infusión o la sub-infusión 4.
- La elección del tipo de fluido para la resucitación debe ser individualizada según las necesidades del paciente, y puede incluir la administración de fluidos hipertónicos o la adición de dextrosa normal salina a la solución de Ringer lactato 5, 6.