From the Guidelines
La meningitis nosocomial se define como una infección de las meninges que se desarrolla durante la hospitalización, generalmente después de procedimientos neuroquirúrgicos, trauma craneal o colocación de drenajes ventriculares externos. La meningitis nosocomial es una infección grave que requiere un tratamiento prompto y adecuado para reducir la morbilidad y la mortalidad. Algunos de los factores de riesgo para desarrollar meningitis nosocomial incluyen:
- Procedimientos neuroquirúrgicos
- Trauma craneal
- Colocación de drenajes ventriculares externos
- Uso de catéteres intravasculares
- Infecciones previas en el hospital
El tratamiento de la meningitis nosocomial requiere la administración de antibióticos de amplio espectro, como meropenem o cefepime, para cubrir tanto bacterias grampositivas como gramnegativas 1. La duración del tratamiento puede variar desde 10-14 días para casos no complicados hasta 2-3 semanas para infecciones más graves. Es importante destacar que la meningitis nosocomial causada por Acinetobacter baumannii puede requerir un tratamiento específico, como la administración de colistina intratecal o intraventricular, según lo recomendado por la Infectious Diseases Society of America 1. En resumen, el tratamiento de la meningitis nosocomial debe ser individualizado y basado en la identificación del patógeno causante y la gravedad de la infección, con el objetivo de reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas con esta condición.
From the Research
Definición de Meningitis Nosocomial
La meningitis nosocomial se define como una infección del sistema nervioso central adquirida en un entorno hospitalario, según las pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) 2. Esta condición es considerada una emergencia médica que requiere un diagnóstico temprano, un tratamiento oportuno y, a menudo, la admisión a la unidad de cuidados intensivos (UCI).
Causas y Factores de Riesgo
Los factores de riesgo para desarrollar meningitis nosocomial incluyen lesiones cerebrales traumáticas, fracturas de la base del cráneo, hemorragias cerebrales, procedimientos invasivos del sistema nervioso central (SNC) o la presencia de dispositivos en el SNC 2. La edad avanzada (≥65 años) y la presencia de complicaciones también se asocian con una mayor mortalidad hospitalaria.
Tratamiento
El tratamiento de la meningitis nosocomial depende del agente causal. Para la meningitis bacteriana, se recomienda el uso de vancomicina junto con un cephalosporina de tercera generación como tratamiento empírico 3. En el caso de la meningitis fúngica, el tratamiento puede incluir antifúngicos como la anfotericina B o los azoles 4. Un estudio reciente comparó la eficacia de diferentes regímenes de tratamiento antibiótico para la meningitis asociada a la atención sanitaria, incluyendo cefepima + vancomicina, ceftazidima + vancomicina y meropenem + vancomicina, sin encontrar diferencias significativas en términos de éxito clínico y mortalidad entre los tres grupos 5.
Diagnóstico
El diagnóstico de la meningitis nosocomial puede ser desafiante. La punción lumbar es una herramienta diagnóstica crucial, pero su utilidad y seguridad en pacientes sin antecedentes de neurocirugía o trauma craneal son objeto de debate 6. Un estudio sistemático encontró que la incidencia de meningitis nosocomial en esta población es baja, lo que plantea preguntas sobre la necesidad de realizar punciones lumbares de rutina en estos pacientes.
Características Clínicas
Las características clínicas de la meningitis nosocomial pueden variar, pero la fiebre es uno de los síntomas más frecuentes 2. La identificación de un agente microbiológico es posible en aproximadamente el 30% de los casos, con una predominancia de bacterias Gram-negativas sobre las Gram-positivas. Las complicaciones pueden desarrollarse en hasta el 47% de los casos, y la mortalidad hospitalaria puede alcanzar el 37%.
Consideraciones Importantes
Es importante tener un alto nivel de sospecha para la meningitis en pacientes con factores de riesgo relacionados con el SNC, aunque el diagnóstico puede ser dificultado por varios factores confusos. La meningitis nosocomial tiene una tasa de incidencia baja pero una alta mortalidad y morbilidad, lo que subraya la necesidad de un diagnóstico y tratamiento oportunos.