From the Guidelines
La tracción puede ser efectiva para aliviar el dolor en algunas condiciones musculoesqueléticas, incluyendo los discos herniados, pero su eficacia varía según el individuo y la condición. La tracción puede producir una tracción hacia abajo sobre las estructuras dolorosas, lo que puede proporcionar alivio temporal del dolor al crear espacio entre las vértebras, reducir la presión sobre los nervios comprimidos y permitir una mejor circulación a los tejidos lesionados. Los protocolos de tracción típicos involucran sesiones que duran de 15 a 30 minutos, aplicadas 2-3 veces a la semana durante 4-6 semanas, con aumentos graduales de fuerza según sea tolerado. Los dispositivos de tracción para el hogar están disponibles, pero deben usarse bajo la guía de un profesional. La tracción funciona separando físicamente las superficies de las articulaciones, lo que puede reducir la compresión, estirar los músculos y ligamentos tensos y potencialmente permitir que el material del disco desplazado se retracte. Sin embargo, la tracción se considera generalmente más beneficiosa como parte de un enfoque de tratamiento integral que incluye otras intervenciones, como el ejercicio, la terapia manual y la educación, en lugar de como un tratamiento independiente. Algunos pacientes experimentan un alivio inmediato, mientras que otros pueden necesitar varias sesiones antes de notar una mejora, y la tracción está contraindicada en ciertas condiciones, como la osteoporosis severa, la inestabilidad espinal o la inflamación aguda, según se informa en estudios como el de 1. Es importante tener en cuenta que la evidencia sobre la eficacia de la tracción es limitada y de baja calidad, como se menciona en 1 y 1, y que la tracción no debe usarse como el único tratamiento para el dolor musculoesquelético. En resumen, la tracción puede ser una herramienta útil en el tratamiento del dolor musculoesquelético, pero debe usarse con precaución y como parte de un enfoque de tratamiento integral, como se sugiere en 1.
From the Research
Efectividad de la tracción para aliviar el dolor en condiciones musculoesqueléticas
La tracción es un método utilizado para aliviar el dolor en condiciones musculoesqueléticas, como la hernia de disco intervertebral. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre la efectividad de la tracción en estas condiciones:
- La tracción se utiliza para reducir la presión sobre el disco intervertebral y aliviar el dolor [ 2, 3 ].
- Estudios han encontrado que la tracción puede ser efectiva para aliviar el dolor en pacientes con hernia de disco lumbar [ 2, 3 ].
- Sin embargo, la evidencia sobre la efectividad de la tracción es limitada y más estudios son necesarios para determinar su eficacia a largo plazo [ 4 ].
- La tracción puede ser utilizada en combinación con otros tratamientos, como la terapia de ejercicios y la manipulación espinal, para aliviar el dolor y mejorar la función [ 2, 3 ].
Mecanismo de acción de la tracción
La tracción actúa sobre las estructuras dolorosas de la siguiente manera:
- Reduce la presión sobre el disco intervertebral y los nervios adyacentes [ 2, 3 ].
- Ayuda a restaurar la altura del disco intervertebral y a reducir la inflamación [ 4 ].
- Puede ayudar a mejorar la función y reducir el dolor en pacientes con hernia de disco lumbar [ 2, 3 ].
Consideraciones importantes
Es importante tener en cuenta que la tracción no es adecuada para todos los pacientes con condiciones musculoesqueléticas. Es fundamental consultar con un profesional de la salud para determinar si la tracción es un tratamiento adecuado para cada caso individual [ 5 ].