From the Guidelines
El manejo de una crisis hipertensiva requiere intervención inmediata para prevenir daño a los órganos diana, y se debe admitir a los pacientes con emergencia hipertensiva (PA >180/120 con evidencia de daño a órganos) en una unidad de cuidados intensivos para terapia antihipertensiva intravenosa con monitoreo continuo. Los medicamentos de primera línea incluyen labetalol, nicardipina o clevidipina, con el objetivo de reducir la presión arterial media en un 25% dentro de la primera hora, y luego a 160/100-110 mmHg en las siguientes 2-6 horas, y a niveles normales en las siguientes 24-48 horas 1.
- Para pacientes con emergencia hipertensiva, se debe utilizar terapia intravenosa con medicamentos como:
- Labetalol (bolus inicial de 20mg IV, luego 20-80mg cada 10 minutos o infusión de 0,5-2mg/min)
- Nicardipina (5mg/hora IV, aumentando en 2,5mg/hora cada 5-15 minutos, máximo 15mg/hora)
- Clevidipina (1-2mg/hora IV, duplicando cada 90 segundos hasta alcanzar el objetivo, máximo 32mg/hora)
- Para pacientes con urgencia hipertensiva (presión arterial severamente elevada sin daño a órganos), se pueden utilizar medicamentos orales como captopril, labetalol o amlodipina para reducir gradualmente la presión arterial en 24-48 horas 1.
- La elección del medicamento depende de la situación clínica específica, incluyendo la presencia de comorbilidades como enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca o embarazo.
- Se debe evitar la reducción rápida de la presión arterial, ya que puede provocar hipoperfusión cerebral, cardíaca o renal.
From the FDA Drug Label
Sodium nitroprusside es indicado para la reducción inmediata de la presión arterial de pacientes adultos y pediátricos en crisis hipertensivas. Se debe administrar medicación antihipertensiva de acción más prolongada concomitante para que se pueda minimizar la duración del tratamiento con nitroprussido de sodio.
El enfoque de manejo para una crisis hipertensiva incluye la administración de medicamentos como el nitroprussido de sodio para reducir inmediatamente la presión arterial, junto con la administración de medicación antihipertensiva de acción más prolongada para mantener el control de la presión arterial una vez que se haya logrado la reducción inicial.
- Medicamentos: como el nitroprussido de sodio y la nicardipina se utilizan para el manejo de la crisis hipertensiva.
- Dosificación: la dosificación de estos medicamentos debe ser ajustada según la respuesta del paciente y su condición clínica.
- Monitoreo: es importante monitorear estrechamente la presión arterial y otros parámetros clínicos durante el tratamiento para evitar complicaciones. 2 3 3
From the Research
Enfoque de manejo para la crisis hipertensiva
La crisis hipertensiva se define como una presión arterial sistólica mayor a 180 mm Hg o una presión arterial diastólica mayor a 120 mm Hg 4. Este estado puede clasificarse en emergencia hipertensiva o urgencia hipertensiva, dependiendo del daño a los órganos diana, como el corazón, riñones y sistema nervioso 5, 6.
Clasificación y manejo
- Emergencia hipertensiva: se caracteriza por daño agudo a los órganos diana y requiere admisión a la unidad de cuidados intensivos para reducir la presión arterial de manera inmediata con medicamentos antihipertensivos intravenosos de acción corta y titrables 4, 5, 7.
- Urgencia hipertensiva: se caracteriza por hipertensión severa sin daño agudo a los órganos diana y puede ser tratada con agentes antihipertensivos orales como paciente ambulatorio, con reducción de la presión arterial en un plazo de 24 horas a varios días 4, 5, 6.
Medicamentos utilizados
- Medicamentos intravenosos como labetalol, esmolol, fenoldopam, nicardipine, nitroprussido y clevidipine son comúnmente utilizados para el manejo de la emergencia hipertensiva 4, 5, 8.
- Se deben evitar medicamentos como hidralazina, nifedipina de liberación inmediata y nitroglicerina debido a su potencial para reducir la presión arterial de manera precipitosa 4.
- El nitroprussido debe ser utilizado con precaución debido a su toxicidad 4, 5.
Consideraciones importantes
- La reducción de la presión arterial debe ser cuidadosa para evitar la hipoperfusión cerebral 5.
- Los pacientes con disección aórtica requieren una reducción inmediata de la presión arterial para mantener una lectura sistólica por debajo de 120 mm Hg 8.
- La elección del agente antihipertensivo debe basarse en las características patofisiológicas y clínicas subyacentes, así como en su mecanismo de acción y efectos secundarios potenciales 6.