From the Guidelines
La falla cardiaca aguda se define como el inicio repentino o empeoramiento de los signos y síntomas de la falla cardiaca, que a menudo requiere atención médica urgente o hospitalización. Esta condición representa un síndrome caracterizado por una función cardíaca deteriorada que resulta en un flujo sanguíneo inadecuado para satisfacer las demandas metabólicas del cuerpo, lo que lleva a la congestión de fluidos en los pulmones y/o tejidos periféricos. La falla cardiaca aguda puede ocurrir como un diagnóstico nuevo (de novo) o, más comúnmente, como una descompensación aguda de la falla cardiaca crónica preexistente.
Causas y diagnóstico
Las causas subyacentes incluyen enfermedad coronaria, hipertensión, trastornos valvulares, arritmias u otras condiciones cardíacas o sistémicas que comprometen la función cardíaca. El diagnóstico implica una evaluación clínica, biomarcadores como el péptido natriurético tipo B (BNP), estudios de imagen y evaluación de parámetros hemodinámicos.
Manejo
El manejo inmediato se centra en estabilizar al paciente, mejorar la oxigenación, reducir la congestión a través de diuréticos y abordar la causa subyacente para prevenir daños cardíacos adicionales y restaurar la función cardíaca normal. Según el estudio más reciente 1, la terapia decongestiva iniciada antes o al ingreso hospitalario juega un papel central en el manejo inicial de los pacientes con falla cardiaca aguda, y debe seguirse, antes del alta, por la implementación rápida de terapias medicamentosas orales dirigidas por las guías (GDMT) para la falla cardiaca.
Epidemiología
La falla cardiaca aguda es un problema importante de salud pública, asociado con alta morbilidad y mortalidad, con alrededor de 1 millón de pacientes en Europa y Estados Unidos admitidos con este diagnóstico cada año 1. La mortalidad intrahospitalaria de la falla cardiaca aguda se estima en alrededor del 2,5%, y aumenta significativamente en los días y meses siguientes al alta hospitalaria.
Consideraciones clínicas
Es crucial considerar la definición actualizada de la falla cardiaca aguda y su manejo según las guías más recientes, como se destaca en el estudio de 1, para mejorar los resultados de los pacientes y reducir la morbilidad y mortalidad asociadas con esta condición. La implementación de terapias basadas en evidencia, como la terapia decongestiva y las terapias medicamentosas orales dirigidas por las guías, es fundamental para el manejo efectivo de la falla cardiaca aguda.
From the Research
Definición de la Falla Cardiaca Aguda
La falla cardiaca aguda (FCA) se define como el inicio repentino (de novo) o el empeoramiento (descompensación aguda) de los síntomas y signos de falla cardiaca, principalmente relacionados con la congestión sistémica 2. Esta definición se basa en la presencia de disfunción cardíaca subyacente, ya sea crónica o no diagnosticada, y uno o más factores precipitantes que pueden inducir FCA.
Características Clínicas
La FCA se caracteriza por signos y síntomas relacionados con la elevación de las presiones de llenado ventricular, como la congestión pulmonar y sistémica 3. La mayoría de las admisiones hospitalarias por FCA son el resultado de la descompensación de la falla cardiaca crónica. Los pacientes con FCA pueden presentar diferentes perfiles hemodinámicos, clasificados según el grado de congestión ("seco" o "húmedo") y la adecuación de la perfusión ("cálido" o "frío") 3.
Epidemiología y Pronóstico
La FCA es una condición con una alta morbimortalidad y un importante impacto económico 4. La epidemiología de la FCA muestra una gran heterogeneidad en la población de pacientes, lo que puede explicar en parte los resultados desalentadores en la búsqueda de tratamientos efectivos 5. La FCA sigue siendo una condición con un pronóstico pobre, y no hay terapias comprobadas que ofrezcan beneficios a largo plazo en la mortalidad 5.
Tratamiento
El tratamiento de la FCA se centra en la reducción de la congestión y la mejora de la perfusión, utilizando medicamentos como diuréticos, vasodilatadores y agentes inotrópicos 3, 6. Sin embargo, el uso de estos agentes puede estar asociado con riesgos y complicaciones, por lo que es importante una evaluación individualizada y un seguimiento cuidadoso de los pacientes 6. La atención temprana y la iniciación oportuna de la terapia son fundamentales para mejorar los resultados en pacientes con FCA 4.