From the Research
La polimixina B puede disminuir los niveles de magnesio en el cuerpo. Esta asociación se debe a la capacidad de la polimixina B para unirse a las membranas celulares en los riñones, lo que puede impedir la reabsorción tubular renal de magnesio, llevando a una excreción urinaria aumentada de magnesio. Los pacientes que reciben terapia con polimixina B, especialmente aquellos con cursos prolongados o dosis altas, deben tener sus niveles de magnesio monitoreados regularmente 1.
Los factores de riesgo para desarrollar hipomagnesemia más severa incluyen el uso concurrente de otros medicamentos que agotan el magnesio (como ciertos diuréticos), mal estado nutricional o deterioro renal preexistente. Los síntomas de hipomagnesemia pueden incluir debilidad muscular, temblores, arritmias cardíacas y manifestaciones neurológicas. Si se desarrollan niveles bajos de magnesio, puede ser necesaria la suplementación mientras se continúa la terapia con antibióticos, ya que mantener el tratamiento antimicrobiano es a menudo crítico para tratar la infección subyacente.
Es importante tener en cuenta que la polimixina B puede causar nefrotoxicidad, lo que puede empeorar la pérdida de magnesio 2, 3. Por lo tanto, es fundamental monitorear la función renal y los niveles de magnesio en pacientes que reciben polimixina B, especialmente en aquellos con factores de riesgo para nefrotoxicidad. La suplementación de magnesio puede ser necesaria para prevenir o tratar la hipomagnesemia en estos pacientes.
En resumen, la polimixina B puede disminuir los niveles de magnesio en el cuerpo, y es importante monitorear los niveles de magnesio y la función renal en pacientes que reciben esta terapia, especialmente en aquellos con factores de riesgo para nefrotoxicidad o hipomagnesemia.