Importancia de la ecocardiografía transesofágica intraoperatoria en cirugía cardiaca y no cardiaca realizada por anestesiólogos
La ecocardiografía transesofágica (ETE) intraoperatoria es fundamental en cirugías cardiacas y está indicada en cirugías no cardiacas únicamente para diagnosticar y manejar inestabilidad hemodinámica aguda, persistente y potencialmente mortal cuando la experiencia está disponible. 1
Importancia en cirugía cardiaca
La ETE intraoperatoria ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta indispensable en cirugía cardiaca por varias razones:
Evaluación anatómica y funcional: Permite la visualización directa y en tiempo real de la anatomía cardiaca, función valvular y ventricular, y estructuras intracardiacas 2
Planificación quirúrgica: Proporciona información crucial que puede modificar el plan quirúrgico en aproximadamente 11.65% de los procedimientos valvulares y 27.13% de las cirugías de bypass coronario 3
Evaluación inmediata de resultados: Permite la evaluación inmediata post-bypass, identificando la necesidad de revisión de injertos (0.8%), requerimiento de balón intraaórtico (0.8%), o reparación valvular inadecuada (2.08%) 3
Guía en intervenciones mínimamente invasivas: Con el avance de la tecnología 3D, la ETE facilita procedimientos cardiacos mínimamente invasivos, proporcionando "vistas quirúrgicas" que mejoran la planificación y ejecución 4
Detección de complicaciones: Permite la identificación rápida de complicaciones como fugas paravalvulares, disecciones aórticas iatrogénicas, y derrames pericárdicos 4
Importancia en cirugía no cardiaca
En cirugía no cardiaca, la utilidad de la ETE es más limitada pero sigue siendo valiosa en situaciones específicas:
Inestabilidad hemodinámica: Las guías actuales recomiendan el uso de ETE de emergencia para determinar la causa de anomalías hemodinámicas agudas, persistentes y potencialmente mortales durante cirugías no cardiacas 1
No recomendada de forma rutinaria: El uso rutinario de ETE intraoperatoria durante cirugía no cardiaca para detectar anomalías cardiacas o monitorizar isquemia miocárdica no está recomendado en pacientes sin factores de riesgo o riesgos procedimentales para compromiso hemodinámico significativo 1
Limitada capacidad predictiva: Hay pocos datos sobre el valor de las anomalías de movimiento de la pared detectadas por ETE para predecir morbilidad cardiaca en pacientes de cirugía no cardiaca. En estudios limitados, las anomalías de movimiento de la pared intraoperatorias fueron predictores deficientes de morbilidad cardiaca 1
Ventajas específicas de la ETE realizada por anestesiólogos
Monitorización en tiempo real: Permite la evaluación continua durante momentos críticos de la cirugía, facilitando intervenciones inmediatas 5
Guía para intervenciones hemodinámicas: La ETE ha demostrado ser útil para guiar intervenciones hemodinámicas en el 25.79% de los pacientes de bypass coronario y en el 10.47% de los pacientes de cirugía valvular 3
Alta concordancia diagnóstica: Existe una concordancia del 87% entre la interpretación en tiempo real por un anestesiólogo entrenado y el análisis posterior por un cardiólogo 3
Consideraciones técnicas y limitaciones
Requiere entrenamiento específico: La interpretación de la ETE requiere educación adicional. Muchos anestesiólogos son expertos en esta técnica, pero otros tienen formación limitada o nula 1
Seguridad: Es un procedimiento de bajo riesgo cuando es realizado por profesionales capacitados, con tasas de complicaciones mínimas 3
Evaluación sistemática: La evaluación de la función ventricular debe realizarse de manera sistemática, incluyendo mediciones de flujo transmitral, flujo venoso pulmonar, velocidad de propagación del flujo en modo M color y Doppler tisular del anillo mitral 5
Detección de aire intracardíaco: La ETE es extremadamente útil para detectar y localizar aire intracardíaco, así como para guiar y evaluar los procedimientos para eliminarlo 5
Recomendaciones actuales según las guías
Las guías actuales establecen:
Clase IIa (razonable): El uso de emergencia de ETE intraoperatoria o perioperatoria es razonable para determinar la causa de una anomalía hemodinámica aguda, persistente y potencialmente mortal 1
Clase III (no beneficio): El uso rutinario de ETE intraoperatoria durante cirugía no cardiaca para detectar anomalías cardiacas o monitorizar isquemia miocárdica no está recomendado en pacientes sin factores de riesgo o riesgos procedimentales para compromiso hemodinámico 1
La ETE intraoperatoria representa uno de los mayores avances en anestesia cardiaca moderna, expandiendo el papel del anestesiólogo en la medicina perioperatoria y proporcionando información clínica crucial para el procedimiento anestésico-quirúrgico en cirugía cardiaca, mientras que en cirugía no cardiaca su uso debe reservarse para situaciones específicas de inestabilidad hemodinámica.