Manejo de Crisis Adrenal en Niños
El tratamiento de la crisis adrenal en niños requiere la administración inmediata de hidrocortisona 2 mg/kg por vía intravenosa o intramuscular, seguida de una infusión continua o dosis repetidas cada 4-6 horas, junto con reposición agresiva de líquidos con solución salina isotónica a 20 ml/kg en bolo. 1
Reconocimiento y diagnóstico
La crisis adrenal es una emergencia médica potencialmente mortal que requiere reconocimiento y tratamiento inmediato. Los síntomas y signos incluyen:
- Malestar general, fatiga, náuseas, vómitos
- Dolor abdominal (a veces con irritación peritoneal)
- Dolores musculares o calambres
- Deshidratación que conduce a hipotensión y shock
- Alteración de la función cognitiva (confusión, pérdida de conciencia)
- Hallazgos de laboratorio: hiponatremia, hiperpotasemia, aumento de creatinina, hipoglucemia (especialmente en niños) 1, 2
Tratamiento de emergencia
Administración inmediata de hidrocortisona:
- Dosis inicial: 2 mg/kg IV/IM 1
- No retrasar el tratamiento para realizar pruebas diagnósticas
Opciones de administración posterior:
Reposición de líquidos:
- Solución salina isotónica (0.9%): bolos rápidos de 20 ml/kg
- Observar signos de sobrecarga de líquidos
- Se pueden administrar bolos repetidos hasta 200 ml/kg en la primera hora si es necesario
- Los niños comúnmente requieren 40-60 ml/kg en la primera hora 1
Corrección de alteraciones metabólicas:
- Corregir hipoglucemia: solución IV con D10% a velocidad de mantenimiento 1
- Corregir hipocalcemia si está presente
Tratamiento de la causa precipitante:
- Identificar y tratar infecciones u otras causas desencadenantes 1
Transición a tratamiento oral
Una vez que el paciente se estabiliza:
- Administrar el doble de la dosis oral habitual de hidrocortisona durante 48 horas
- Reducir gradualmente a dosis normales durante una semana
- Añadir fludrocortisona cuando se establezca la alimentación enteral (si es apropiado) 1
Monitorización
- Signos vitales continuos (frecuencia cardíaca, presión arterial, temperatura)
- Oximetría de pulso
- Glucosa en sangre cada hora hasta que se reanude la ingesta enteral
- Balance hídrico estricto (diuresis)
- Electrolitos séricos 1
Causas precipitantes comunes
- Infecciones (causa más frecuente)
- Procedimientos quirúrgicos
- Trauma
- Interrupción de la terapia con glucocorticoides
- Actividad física intensa
- Estrés emocional 2, 3
Prevención de crisis adrenales
Educación del paciente y cuidadores:
- Reconocimiento temprano de síntomas
- Ajuste de dosis en situaciones de estrés
- Administración parenteral de hidrocortisona
Ajuste de dosis en situaciones de estrés:
- Cirugía mayor: Hidrocortisona 2 mg/kg IV en la inducción, seguida de infusión continua o dosis cada 4 horas
- Procedimientos menores con anestesia general: Hidrocortisona 2 mg/kg IV/IM en la inducción, luego doble dosis oral durante 24 horas
- Procedimientos menores sin anestesia general: Doble dosis matutina de hidrocortisona 1
Identificación:
Kit de emergencia:
- Hidrocortisona para administración parenteral
- Instrucciones claras para su uso 3
Consideraciones especiales
Pacientes con diabetes insípida e insuficiencia adrenal: Requieren monitorización estricta del balance hídrico y reemplazo adecuado de cortisol para evitar hiponatremia 1
Pacientes con terapia crónica con corticosteroides: Los niños que reciben dosis significativas de glucocorticoides (>10-15 mg/m²/día) tienen riesgo de insuficiencia adrenal y deben recibir cobertura con hidrocortisona durante procedimientos o enfermedades 1
Errores comunes a evitar
- Retrasar la administración de hidrocortisona para realizar pruebas diagnósticas
- Subestimar la necesidad de reposición agresiva de líquidos
- No aumentar adecuadamente la dosis de glucocorticoides durante enfermedades intercurrentes
- Omitir la administración de glucocorticoides en pacientes hospitalizados
- No educar adecuadamente a pacientes y cuidadores sobre el manejo de situaciones de estrés 2, 4
La crisis adrenal es una emergencia médica que requiere reconocimiento y tratamiento inmediato. El pronóstico es favorable cuando se administra tratamiento adecuado de manera oportuna, pero puede ser fatal si se retrasa el diagnóstico o el tratamiento.