Papel de la Lidocaína en Arritmias Ventriculares Pediátricas Intraoperatorias
La lidocaína es una opción terapéutica válida para el tratamiento de arritmias ventriculares refractarias a desfibrilación en pacientes pediátricos durante cirugía, con evidencia que sugiere mayor tasa de retorno a circulación espontánea en comparación con amiodarona.
Indicaciones y Mecanismo de Acción
La lidocaína es un antiarrítmico clase Ib que actúa bloqueando los canales de sodio dependientes de voltaje y pH. En el contexto de arritmias ventriculares pediátricas intraoperatorias:
- Está indicada específicamente para fibrilación ventricular (FV) o taquicardia ventricular sin pulso (TVsp) refractaria a desfibrilación 1
- Actúa principalmente acelerando la repolarización, facilitando la desfibrilación exitosa y reduciendo el riesgo de arritmias recurrentes 1
- Su objetivo principal no es convertir farmacológicamente la arritmia, sino facilitar el éxito de la desfibrilación 1
Dosificación en Pacientes Pediátricos
Para arritmias ventriculares en pacientes pediátricos, la dosis recomendada es:
- Dosis inicial IV/IO: 1 mg/kg (máximo 100 mg) 1
- Repetir cada 5-10 minutos hasta lograr el efecto deseado o hasta alcanzar la dosis máxima de 3 mg/kg 1
- Infusión IV: 20-50 mcg/kg/min 1
- Vía endotraqueal (si no hay acceso IV/IO): 2-3 mg/kg 1
Eficacia Comparativa con Amiodarona
La evidencia actual sobre la eficacia comparativa de lidocaína versus amiodarona en arritmias ventriculares pediátricas muestra:
- Un estudio pediátrico mostró una mejora estadísticamente significativa en el retorno a la circulación espontánea (ROSC) con lidocaína en comparación con amiodarona (64% vs 44%, riesgo relativo 1.46) 1
- No se encontraron diferencias significativas en la supervivencia al alta hospitalaria entre pacientes que recibieron lidocaína, amiodarona o ningún antiarrítmico 1
- Las guías actuales de la American Heart Association (AHA) recomiendan que tanto la lidocaína como la amiodarona pueden usarse para tratar FV/TVsp refractaria a desfibrilación en pacientes pediátricos (Clase IIb, Nivel de Evidencia C-LD) 1
Algoritmo de Tratamiento
El algoritmo de tratamiento para arritmias ventriculares pediátricas intraoperatorias debe seguir estos pasos:
- Identificar FV/TVsp y comenzar RCP inmediatamente
- Administrar descarga (desfibrilación)
- Continuar RCP por 2 minutos
- Establecer acceso vascular (IO/IV)
- Administrar epinefrina cada 3-5 minutos (0.01 mg/kg)
- Considerar vía aérea avanzada
- Si persiste FV/TVsp (refractaria a desfibrilación):
- Administrar lidocaína: 1 mg/kg IV/IO (máximo 100 mg) o
- Amiodarona: 5 mg/kg en bolo durante el paro cardíaco (puede repetirse hasta 2 veces) 1
- Tratar causas reversibles
Precauciones y Contraindicaciones
La lidocaína debe usarse con precaución debido a:
- Concentraciones elevadas pueden causar depresión miocárdica, hipotensión y convulsiones 1
- Está contraindicada en bloqueo cardíaco completo y taquicardia de complejo ancho atribuible a vías accesorias de conducción 1
- La toxicidad por lidocaína, aunque rara, puede manifestarse con alteraciones neurológicas como estado mental alterado y convulsiones 2
Consideraciones Especiales en Población Pediátrica
Las arritmias ventriculares en la población pediátrica difieren significativamente de las de adultos:
- Las paradas cardíacas pediátricas típicamente ocurren en pacientes con insuficiencia respiratoria progresiva o shock 1
- Suelen estar precedidas por un período de hipoxia e hipotensión, con un ritmo terminal de bradicardia o asistolia 1
- La FV/TVsp es menos común en niños, ocurriendo como primer ritmo documentado en solo 7-14% de las paradas cardíacas pediátricas 1
- Las arritmias ventriculares son más comunes en subpoblaciones específicas como niños con cardiopatías congénitas o canalopatías 1
Conclusión
La evidencia actual apoya el uso de lidocaína como una opción terapéutica efectiva para arritmias ventriculares pediátricas intraoperatorias refractarias a desfibrilación. Aunque un estudio mostró mayor tasa de ROSC con lidocaína comparada con amiodarona, las guías actuales consideran ambos medicamentos como opciones válidas, dejando la elección a criterio clínico según disponibilidad y experiencia del equipo médico.